Cuando las teorías de conspiración se convierten en realidad, o quizas siempre fueron verdad. Después de 41 años de acuerdo a la ley de transperencia del gobierno de USA se hace público como fue que se hizo el deal de los famosos petro-dólares entre USA y Arabia Saudí en 1974. A raíz de la victoria de Israel sobre todos sus enemigos árabes y rusia en la Guerra de Yom Kippur en 1973 y también gracias a la ayuda de Nixon de enviar todo el apoyo militar posible, en 1974 el carte l de la mafia de la OPEP lleva a cabo el embargo de petróleo y doblegar a USA en donde la economía prácticamente colapsa. El fracaso no era opción así que Nixon comisionó a William Simon, secretario de tesoreria, un ex trader de bonos de Salomon Brothers para negociar con los saudí. El deal era muy sencillo: USA le compraria petróleo a Arabia Saudí, y proveera al reino con armas y equipo y a cambio los saudí comprarian bonos y tesoros del estado para así financiar la deuda que ya USA habi...
Irán lanza este fin de semana, tras una larga espera de 35 años, su primera central nuclear, construida por Rusia cerca del puerto sureño de Busher (sur), pese a las sanciones internacionales que pesan sobre su programa nuclear, sospechoso de perseguir objetivos militares.
Los técnicos rusos e iraníes comenzarán el sábado a cargar 165 barras de combustible en el reactor de la central, que ese mismo día pasa a ser considerada una instalación nuclear.
La operación se hará bajo supervisión de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y durará unos quince días, según el jefe del programa nuclear iraní, Ali Akbar Salehi.
Pero hará falta mes y medio para que el reactor alcance una potencia del 50% que permitirá empalmarlo con la red nacional eléctrica, y entre seis y siete meses para que la central funcione a máxima potencia, o sea 1,000 megavatios.
La puesta en funcionamiento de Busher constituye un éxito tecnológico y político para Irán, "y una espina atragantada en la garganta de sus enemigos", según Salehi. "Cuánta más presión hagan, más aceleraremos nuestro programa" nuclear.
Además llega en un momento en que la República Islámica está sometida a seis resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, cuatro de ellas acompañadas de sanciones, por su programa nuclear y su negativa a renunciar al enriquecimiento de uranio lanzado en 2005.
Irán alega que necesita enriquecer uranio para alimentar con combustible sus futuras centrales y cuenta con producir un día 20,000 megavatios de electricidad de origen nuclear.
Los occidentales sospechan que Irán quiere dotarse del arma atómica escudándose en su programa nuclear civil, pese a sus reiterados desmentidos.
Rusia consiguió que la ONU excluyera Busher del embargo internacional contra la transferencia de equipamiento o tecnología nuclear a Irán, comprometiéndose a suministrar ella misma el combustible necesario para la central y a recuperarlo una vez usado para reducir los riesgos de diseminación del plutonio de los residuos.
Pero, este viernes, Salehi dijo que Irán enriquecería uranio porque es posible que un día no pueda comprar combustible a Moscú para el funcionamiento de la central.
"La central de Busher tiene una duración de vida de 60 años y contamos con utilizarla 40 años. Supongamos que compramos combustible (para la central) durante diez años a Rusia. ¿Qué haremos (...) los años siguientes?", planteó.
La central permanecerá años bajo control de técnicos rusos e iraníes.
Busher "está protegida completamente de cualquier riesgo de proliferación", recalcó el miércoles el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov. Este viernes el número dos del Ministerio de Exteriores ruso abundó en ello. "Hay un 100% de garantías, y estas garantías no las formula Moscú sino que provienen de hechos objetivos", aseguró Serguei Riabkov.
Su lanzamiento concluye un proyecto plagado de altibajos que comenzó hace 35 años al lado de Alemania en la época del Sha, y fue interrumpido por la revolución islámica de 1979 y la guerra con Irak (1980-88) antes de ser retomado en 1995 con Rusia. A partir de entonces se sucedieron los retrasos debido a problemas técnicos y financieros, pero también políticos.
Estados Unidos se esforzó por impedir el lanzamiento, que considera "prematuro".
Numerosos analistas y diplomáticos estiman además que durante los últimos años Rusia hizo lo posible por retrasar las obras para obligar a Teherán a cooperar con la AIEA.
Hartos de los retrasos, algunos dirigentes iraníes llegaron a acusar abiertamente a Rusia de alargar las obras "por motivos políticos".
Fuente: AFP
Los técnicos rusos e iraníes comenzarán el sábado a cargar 165 barras de combustible en el reactor de la central, que ese mismo día pasa a ser considerada una instalación nuclear.
La operación se hará bajo supervisión de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y durará unos quince días, según el jefe del programa nuclear iraní, Ali Akbar Salehi.
Pero hará falta mes y medio para que el reactor alcance una potencia del 50% que permitirá empalmarlo con la red nacional eléctrica, y entre seis y siete meses para que la central funcione a máxima potencia, o sea 1,000 megavatios.
La puesta en funcionamiento de Busher constituye un éxito tecnológico y político para Irán, "y una espina atragantada en la garganta de sus enemigos", según Salehi. "Cuánta más presión hagan, más aceleraremos nuestro programa" nuclear.
Además llega en un momento en que la República Islámica está sometida a seis resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, cuatro de ellas acompañadas de sanciones, por su programa nuclear y su negativa a renunciar al enriquecimiento de uranio lanzado en 2005.
Irán alega que necesita enriquecer uranio para alimentar con combustible sus futuras centrales y cuenta con producir un día 20,000 megavatios de electricidad de origen nuclear.
Los occidentales sospechan que Irán quiere dotarse del arma atómica escudándose en su programa nuclear civil, pese a sus reiterados desmentidos.
Rusia consiguió que la ONU excluyera Busher del embargo internacional contra la transferencia de equipamiento o tecnología nuclear a Irán, comprometiéndose a suministrar ella misma el combustible necesario para la central y a recuperarlo una vez usado para reducir los riesgos de diseminación del plutonio de los residuos.
Pero, este viernes, Salehi dijo que Irán enriquecería uranio porque es posible que un día no pueda comprar combustible a Moscú para el funcionamiento de la central.
"La central de Busher tiene una duración de vida de 60 años y contamos con utilizarla 40 años. Supongamos que compramos combustible (para la central) durante diez años a Rusia. ¿Qué haremos (...) los años siguientes?", planteó.
La central permanecerá años bajo control de técnicos rusos e iraníes.
Busher "está protegida completamente de cualquier riesgo de proliferación", recalcó el miércoles el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov. Este viernes el número dos del Ministerio de Exteriores ruso abundó en ello. "Hay un 100% de garantías, y estas garantías no las formula Moscú sino que provienen de hechos objetivos", aseguró Serguei Riabkov.
Su lanzamiento concluye un proyecto plagado de altibajos que comenzó hace 35 años al lado de Alemania en la época del Sha, y fue interrumpido por la revolución islámica de 1979 y la guerra con Irak (1980-88) antes de ser retomado en 1995 con Rusia. A partir de entonces se sucedieron los retrasos debido a problemas técnicos y financieros, pero también políticos.
Estados Unidos se esforzó por impedir el lanzamiento, que considera "prematuro".
Numerosos analistas y diplomáticos estiman además que durante los últimos años Rusia hizo lo posible por retrasar las obras para obligar a Teherán a cooperar con la AIEA.
Hartos de los retrasos, algunos dirigentes iraníes llegaron a acusar abiertamente a Rusia de alargar las obras "por motivos políticos".
Fuente: AFP
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