Cuando las teorías de conspiración se convierten en realidad, o quizas siempre fueron verdad. Después de 41 años de acuerdo a la ley de transperencia del gobierno de USA se hace público como fue que se hizo el deal de los famosos petro-dólares entre USA y Arabia Saudí en 1974. A raíz de la victoria de Israel sobre todos sus enemigos árabes y rusia en la Guerra de Yom Kippur en 1973 y también gracias a la ayuda de Nixon de enviar todo el apoyo militar posible, en 1974 el carte l de la mafia de la OPEP lleva a cabo el embargo de petróleo y doblegar a USA en donde la economía prácticamente colapsa. El fracaso no era opción así que Nixon comisionó a William Simon, secretario de tesoreria, un ex trader de bonos de Salomon Brothers para negociar con los saudí. El deal era muy sencillo: USA le compraria petróleo a Arabia Saudí, y proveera al reino con armas y equipo y a cambio los saudí comprarian bonos y tesoros del estado para así financiar la deuda que ya USA habi...
Que ironía, sólo hay un poco más de 15,000 evangélicos en todo Israel, la tierra que fluye leche y miel.
Tras décadas de migraciones, la comunidad cristiana de Tierra Santa se ha convertido en una minoría tan exigua que lucha por sobrevivir y mantener vivo el espíritu de Jesús en el lugar de su nacimiento.
Un año más y en vísperas navideñas salen a la luz los datos de peregrinos que acudirán a los Santos Lugares y en especial a la ciudad cisjordana de Belén, la ciudad natal del rey israelita David, y cuna del cristianismo, pero en contraste con las cifras récord que este año -cuando se espera la llegada de 90.000 visitantes por Navidad-, los cristianos en Tierra Santa se encuentran reducidos a la mínima expresión.
Una vez concluidos los villancicos y el festivo ambiente navideño, la comunidad cristiana en Tierra Santa regresará a la difícil realidad de subsistir como minoría en territorios diferentes, bajo regímenes administrativos distintos y el influjo de la mayoría musulmana palestina o la judía israelí.
"Somos una pequeña comunidad, una minoría cristiana, en una masa musulmana y una masa hebrea, pero esperamos que esta presencia sea efectiva y que tenga un impacto positivo sobre la sociedad", declaró el Patriarca Latino de Jerusalén, monseñor Fuad Twal.
De acuerdo a datos del Centro Inter Iglesias, apenas 200.000 cristianos viven repartidos en Israel, de los cuales 150.000 son mayormente palestinos o árabes con ciudadanía israelí.
En Judea, Samaria (nombres bíblicos de Cisjordania) y Gaza son 60.000, un número reducido si se compara con los más de 350.000 cristianos palestinos emigrados que hoy residen en países árabes vecinos, incluidos campos de refugiados, EEUU, naciones latinoamericanas como Chile, algunos países nórdicos europeos, Australia o Canadá, según datos de la OLP.
En la ciudad de Jerusalén sólo 15.400 personas se identifican como cristianos, comparadas con las 31.000 que así lo hacían hace seis décadas, en el período del Mandato Británico de Palestina, según datos difundidos por el Instituto para Estudios de Israel.
Según ese instituto, la comunidad cristiana en la Ciudad Santa está integrada por 12.800 cristianos árabes y 2.600 clérigos, monjes y emigrantes de ex repúblicas soviéticas.
Si en 1948, año del establecimiento del Estado de Israel, los cristianos constituían el 20 por ciento de la población, aunque en números absolutos los cristianos crecen dentro del Estado judío - al revés de los que sucede en el mundo islámico-, hoy no llegan a ser el 2 por ciento.
Pero el éxodo continúa, sobre todo en los territorios controlados por la Autoridad Palestina y el Hamás, la familia Qumsieh, de la localidad cristiana de Beit Sahur, cerca de Belén, abandonará la región en breve.
Eman Qumsieh, 48 años y madre de familia, explica que la decisión familiar de emigrar a EEUU no es nueva.
"Hemos intentado durante la Segunda Intifada poder establecernos en América. Nuestros padres tienen nacionalidad estadounidense y nos ofrecieron ayuda. Tras ocho años, finalmente obtuvimos los papeles y estamos deseando salir de esta prisión en la que se ha convertido Belén", explica al referirse a la claustrofóbica situación desde que hace unos años se levantara la valla de seguridad israelí, a raíz de los atentados suicidas palestinos que se hacían explotar, hasta hace poco, en las ciudades israelíes.
Recuerda cómo su marido, Munther Qumsieh, de 40 años e ingeniero genético de profesión, ha llegado a vender café por las calles de la población para traer un jornal a casa.
"El futuro aquí es incierto. No podemos garantizar que nuestros hijos tengan un futuro. Tampoco vemos salida al proceso político y las disputas internas entre Al-Fatah y Hamás desmoralizan a nuestro pueblo. Sencillamente, no vemos ninguna otra solución", se lamenta.
Esta palestina cristiana es madre de cuatro hijos con edades comprendidas entre los 24 y los 14 años, y relata con orgullo que el mayor ha logrado una beca en EEUU para jugar al fútbol.
"Ha tenido suerte porque allí aprecian el talento de los jóvenes, no como aquí, que continuamos luchando por nuestra propia supervivencia", sostiene.
Eman reconoce, sin embargo, que con su partida la comunidad cristiana seguirá menguando.
"Estoy triste porque los cristianos en Belén constituimos menos del dos por ciento de la población y si me voy seré una menos. Con todo, sigo pensando que hay que proteger nuestra religión", concluye.
Fuente: EFE
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