Cuando las teorías de conspiración se convierten en realidad, o quizas siempre fueron verdad. Después de 41 años de acuerdo a la ley de transperencia del gobierno de USA se hace público como fue que se hizo el deal de los famosos petro-dólares entre USA y Arabia Saudí en 1974. A raíz de la victoria de Israel sobre todos sus enemigos árabes y rusia en la Guerra de Yom Kippur en 1973 y también gracias a la ayuda de Nixon de enviar todo el apoyo militar posible, en 1974 el carte l de la mafia de la OPEP lleva a cabo el embargo de petróleo y doblegar a USA en donde la economía prácticamente colapsa. El fracaso no era opción así que Nixon comisionó a William Simon, secretario de tesoreria, un ex trader de bonos de Salomon Brothers para negociar con los saudí. El deal era muy sencillo: USA le compraria petróleo a Arabia Saudí, y proveera al reino con armas y equipo y a cambio los saudí comprarian bonos y tesoros del estado para así financiar la deuda que ya USA habi...
Documentos revelados por esta web y con fecha a partir de julio de 2009 muestran que delegados de defensa israelíes y estadounidenses debatieron si sería oportuno armar a Arabia Saudí y a otros estados árabes suníes ante las dudas de si se le pueden denegar a Irán los medios para fabricar armas atómicas.
Ante las objeciones israelíes a una venta prevista de cazas F-15 y misiles a los saudíes, el responsable del Departamento de Estado Andrew Shapiro argumenta que hay "unos intereses comunes con los estados del Golfo, que también ven a Irán como una amenaza preeminente".
"Deberíamos aprovechar esta concordancia", agregó.
Esta postura aparece reflejada en otros momentos de los papeles de Wikileaks, entre los que se encuentra un documento en el que Arabia Saudí urge a Estados Unidos a que ataque Irán de manera preventiva.
Un dirigente árabe se hace eco de las palabras del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al comparar al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, con Hitler. Otro muestra empatía con Israel a la hora de estudiar opciones de ataques militares contra su archienemigo.
A pesar de ello, Netanyahu es citado diciendo que si la república islámica consiguiera la bomba a pesar de de los esfuerzos dirigidos por Estados Unidos para frenar su programa de enriquecimiento de uranio, las potencias árabes podrían cambiar sus lealtades de Washington a Teherán.
Esto pondría en un dilema a Israel, cuyos enviados llevan mucho tiempo participando en negociaciones tanto para garantizar la "ventaja militar cualitativa" (QME, por sus siglas en inglés) de su país con el armamento estadounidense más avanzado, como para asegurarse de que los árabes - algunos de ellos viejos rivales - consigan menos.
Según un cable de la embajada estadounidense fechado en julio de 2009, "Israel comprende las intenciones políticas de Estados Unidos para armar a los estados árabes moderados de la región para contrarrestar la amenaza iraní, y prefiere que esas ventas se originen en Estados Unidos, en lugar de en países como Rusia o China".
Pero Pinchas Buchris, un alto cargo de defensa israelí en aquel momento, "puso de manifiesto bruscamente que no le quedaba claro a dónde se dirigía la política estadounidense con respecto a Irán", según dice el documento.
El importante diplomático israelí Alon Bar añade: "La percepción de una reducción en la brecha de capacidades entre Israel y los estados árabes, junto con un Irán con armamento nuclear, podría apremiar a los estados árabes moderados a reevaluar la noción de que Israel es parte integrante de la región".
El documento cita a Shapiro reiterando la decisión del Gobierno de Barack Obama de denegar a Irán el acceso a armas nucleares y "estar de acuerdo con que la asistencia a los estados del Golfo no debería disminuir la QME".
Pero Shapiro no acepta una petición de Israel de revistar un informe estadounidense sobre las ventas de armas previstas en Oriente Próximo antes de que sea enviada al Congreso, ya que contenía valoraciones secretas de inteligencia.
El Gobierno de Obama anunció el mes pasado que procedería con el acuerdo con Arabia Saudí, valorado en 60,000 millones de dólares (unos 45,700 millones de euros). Un responsable del Pentágono, Alexander Vershbow, dijo a la prensa en aquel momento que "Israel no se opone a esta venta."
Fuente: Reuters
Fidel Castro considera "colosal" el "escándalo" en el que está envuelto EE.UU
Ante las objeciones israelíes a una venta prevista de cazas F-15 y misiles a los saudíes, el responsable del Departamento de Estado Andrew Shapiro argumenta que hay "unos intereses comunes con los estados del Golfo, que también ven a Irán como una amenaza preeminente".
"Deberíamos aprovechar esta concordancia", agregó.
Esta postura aparece reflejada en otros momentos de los papeles de Wikileaks, entre los que se encuentra un documento en el que Arabia Saudí urge a Estados Unidos a que ataque Irán de manera preventiva.
Un dirigente árabe se hace eco de las palabras del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al comparar al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, con Hitler. Otro muestra empatía con Israel a la hora de estudiar opciones de ataques militares contra su archienemigo.
A pesar de ello, Netanyahu es citado diciendo que si la república islámica consiguiera la bomba a pesar de de los esfuerzos dirigidos por Estados Unidos para frenar su programa de enriquecimiento de uranio, las potencias árabes podrían cambiar sus lealtades de Washington a Teherán.
Esto pondría en un dilema a Israel, cuyos enviados llevan mucho tiempo participando en negociaciones tanto para garantizar la "ventaja militar cualitativa" (QME, por sus siglas en inglés) de su país con el armamento estadounidense más avanzado, como para asegurarse de que los árabes - algunos de ellos viejos rivales - consigan menos.
Según un cable de la embajada estadounidense fechado en julio de 2009, "Israel comprende las intenciones políticas de Estados Unidos para armar a los estados árabes moderados de la región para contrarrestar la amenaza iraní, y prefiere que esas ventas se originen en Estados Unidos, en lugar de en países como Rusia o China".
Pero Pinchas Buchris, un alto cargo de defensa israelí en aquel momento, "puso de manifiesto bruscamente que no le quedaba claro a dónde se dirigía la política estadounidense con respecto a Irán", según dice el documento.
El importante diplomático israelí Alon Bar añade: "La percepción de una reducción en la brecha de capacidades entre Israel y los estados árabes, junto con un Irán con armamento nuclear, podría apremiar a los estados árabes moderados a reevaluar la noción de que Israel es parte integrante de la región".
El documento cita a Shapiro reiterando la decisión del Gobierno de Barack Obama de denegar a Irán el acceso a armas nucleares y "estar de acuerdo con que la asistencia a los estados del Golfo no debería disminuir la QME".
Pero Shapiro no acepta una petición de Israel de revistar un informe estadounidense sobre las ventas de armas previstas en Oriente Próximo antes de que sea enviada al Congreso, ya que contenía valoraciones secretas de inteligencia.
El Gobierno de Obama anunció el mes pasado que procedería con el acuerdo con Arabia Saudí, valorado en 60,000 millones de dólares (unos 45,700 millones de euros). Un responsable del Pentágono, Alexander Vershbow, dijo a la prensa en aquel momento que "Israel no se opone a esta venta."
Fuente: Reuters
Fidel Castro considera "colosal" el "escándalo" en el que está envuelto EE.UU
Comentarios
Publicar un comentario
¿Qué piensas de esto? Tus comentarios pueden ser anónimos o no, y serán muy agradecidos, por más corto que sean. Sé respetuoso.