Cuando las teorías de conspiración se convierten en realidad, o quizas siempre fueron verdad. Después de 41 años de acuerdo a la ley de transperencia del gobierno de USA se hace público como fue que se hizo el deal de los famosos petro-dólares entre USA y Arabia Saudí en 1974. A raíz de la victoria de Israel sobre todos sus enemigos árabes y rusia en la Guerra de Yom Kippur en 1973 y también gracias a la ayuda de Nixon de enviar todo el apoyo militar posible, en 1974 el carte l de la mafia de la OPEP lleva a cabo el embargo de petróleo y doblegar a USA en donde la economía prácticamente colapsa. El fracaso no era opción así que Nixon comisionó a William Simon, secretario de tesoreria, un ex trader de bonos de Salomon Brothers para negociar con los saudí. El deal era muy sencillo: USA le compraria petróleo a Arabia Saudí, y proveera al reino con armas y equipo y a cambio los saudí comprarian bonos y tesoros del estado para así financiar la deuda que ya USA habi...
- Finaliza la campaña electoral con la salida del euro como telón de fondo
- En EEUU muchas compañías han cancelado el Día del Padre
- Los mercados asiáticos serán los primeros en sentir el posible golpe
- La UE estudia con discreción cómo afrontar una eventual salida de Grecia
Mensajes urgentes de móvil, alertas en los correos electrónicos, teléfonos que no paran de sonar. Gobiernos y empresas de todo el mundo están en alerta roja a la espera de los resultados de las elecciones griegas, que podrían suponer la salida del país de la Eurozona.
En Estados Unidos muchas compañías han cancelado la celebración del Día del Padre (que en EEUU es el 17 de junio) para preparar el 'tsunami' financiero que una eventual salida de la moneda común europea puede desatar en la apertura de los mercados. "Realmente no creo que vaya a pasar nada, pero preferimos estar preparados", asegura Joe Carrier, director de Legg Mason.
Aunque, por cuestiones horarias, serán los mercados asiáticos los primeros en sentir el golpe. Por esa razón, los bancos están llamando a personal adicional para trabajar el fin de semana. Estos efectivos de emergencia permanecerán pegados a la pantalla para seguir el escrutinio griego. , dice Toby Lawson, broker de Newedge, quien asegura que la respuesta sea mucho más "frenética" debido a la situación de los mercados.
Aunque la Unión Europea niega oficialmente que contemple tal escenario, estudia con discreción cómo afrontar una eventual salida de Grecia y el efecto contagio de la crisis que podría desencadenar en algunos países, según han reconocido varias fuentes en los últimos días.
A largo plazo y con vistas a la cumbre de líderes europeos de finales de mes, el bloque europeo tiene sobre la mesa propuestas de gran calado para intentar cerrar la crisis del euro, como la unión financiera y fiscal que debería construirse sobre la base de una mayor coordinación de las políticas económicas nacionales.
"Es normal hacer planes de contingencia, es mejor estar preparado", afirma desde el Centro Europeo de Estudios Políticos (CEPS, en sus siglas en inglés) el analista Marco Incerti, a quien no sorprende que oficialmente la Comisión Europea (CE) rehúse referirse a estos preparativos.
A escala mundial, Incerti también considera razonable que los bancos centrales de los países del G20 preparen una inyección de capital para calmar a los mercados por si la mala noticia se confirma, aunque duda de la veracidad de las informaciones que airean planes de este tipo con tanta antelación.
Desde Bruselas se insiste en la misma línea oficial de los últimos meses. El presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, ha vuelto a recalcar esta semana que el sitio de Grecia está en la zona del euro, siempre y cuando cumpla con los compromisos de reforma contraídos bajo el plan de asistencia financiera internacional, un total de 240.000 millones de euros.
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, por su parte, insiste en que la solución a la crisis pasa por construir una verdadera unión financiera y fiscal basada en una unión política europea que se refleje en la toma de decisiones, tal y como reclama la canciller alemana, Angela Merkel.
Fuente: ElMundo
En Estados Unidos muchas compañías han cancelado la celebración del Día del Padre (que en EEUU es el 17 de junio) para preparar el 'tsunami' financiero que una eventual salida de la moneda común europea puede desatar en la apertura de los mercados. "Realmente no creo que vaya a pasar nada, pero preferimos estar preparados", asegura Joe Carrier, director de Legg Mason.
Aunque, por cuestiones horarias, serán los mercados asiáticos los primeros en sentir el golpe. Por esa razón, los bancos están llamando a personal adicional para trabajar el fin de semana. Estos efectivos de emergencia permanecerán pegados a la pantalla para seguir el escrutinio griego. , dice Toby Lawson, broker de Newedge, quien asegura que la respuesta sea mucho más "frenética" debido a la situación de los mercados.
Aunque la Unión Europea niega oficialmente que contemple tal escenario, estudia con discreción cómo afrontar una eventual salida de Grecia y el efecto contagio de la crisis que podría desencadenar en algunos países, según han reconocido varias fuentes en los últimos días.
A largo plazo y con vistas a la cumbre de líderes europeos de finales de mes, el bloque europeo tiene sobre la mesa propuestas de gran calado para intentar cerrar la crisis del euro, como la unión financiera y fiscal que debería construirse sobre la base de una mayor coordinación de las políticas económicas nacionales.
"Es normal hacer planes de contingencia, es mejor estar preparado", afirma desde el Centro Europeo de Estudios Políticos (CEPS, en sus siglas en inglés) el analista Marco Incerti, a quien no sorprende que oficialmente la Comisión Europea (CE) rehúse referirse a estos preparativos.
A escala mundial, Incerti también considera razonable que los bancos centrales de los países del G20 preparen una inyección de capital para calmar a los mercados por si la mala noticia se confirma, aunque duda de la veracidad de las informaciones que airean planes de este tipo con tanta antelación.
Desde Bruselas se insiste en la misma línea oficial de los últimos meses. El presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, ha vuelto a recalcar esta semana que el sitio de Grecia está en la zona del euro, siempre y cuando cumpla con los compromisos de reforma contraídos bajo el plan de asistencia financiera internacional, un total de 240.000 millones de euros.
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, por su parte, insiste en que la solución a la crisis pasa por construir una verdadera unión financiera y fiscal basada en una unión política europea que se refleje en la toma de decisiones, tal y como reclama la canciller alemana, Angela Merkel.
Fuente: ElMundo
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