Cuando las teorías de conspiración se convierten en realidad, o quizas siempre fueron verdad. Después de 41 años de acuerdo a la ley de transperencia del gobierno de USA se hace público como fue que se hizo el deal de los famosos petro-dólares entre USA y Arabia Saudí en 1974. A raíz de la victoria de Israel sobre todos sus enemigos árabes y rusia en la Guerra de Yom Kippur en 1973 y también gracias a la ayuda de Nixon de enviar todo el apoyo militar posible, en 1974 el carte l de la mafia de la OPEP lleva a cabo el embargo de petróleo y doblegar a USA en donde la economía prácticamente colapsa. El fracaso no era opción así que Nixon comisionó a William Simon, secretario de tesoreria, un ex trader de bonos de Salomon Brothers para negociar con los saudí. El deal era muy sencillo: USA le compraria petróleo a Arabia Saudí, y proveera al reino con armas y equipo y a cambio los saudí comprarian bonos y tesoros del estado para así financiar la deuda que ya USA habi...
Sus hijos representan almas eternas en necesidad de salvación, y usted tiene un rol en asegurar que ellos conozcan a Dios.
Mirando hacia adelante
¿Dónde empezar?
Enséñele a sus hijos a desarrollar relaciones saludables con otros. Si quiere que sus hijos tengan buenas habilidades para relacionarse, debe darles un modelo. El mejor modelo es su matrimonio. A pesar de toda la evidencia de efectos negativos que deja el divorcio en los niños, las tasas de divorcio continúan incrementando.
Disciplina. Esto es lo que el Dr. Dobson dice en su libro El Nuevo reto hacia la disciplina:
Prepare a sus niños para ser personas influyentes en el mundo. Aunque sea fácil enfocarse en los beneficios financieros de una buena educación, a veces perdemos de vista la prioridad de Dios. Dios no nos convoca a la riqueza (aunque a veces algunos lleguemos a tenerla); nos convoca al servicio. Cuando sus hijos se introduzcan al mercado laboral como contadores, madres y amas de casa, soldados o constructores, ellos deben saber que su profesión está relacionada a la convocatoria primordial: ser embajadores de Cristo.
Inste a otros padres a actuar por sus familias. Inste, enseñe y capacite a otros a ser padres. A las familias que están muy ocupadas les cuesta encontrar tiempo para cada cosa que se espera de ellos estos días. Pero la buena noticia es que no hay forma de equivocarse si reza con su familia. Ni tampoco puede fracasar si les enseña las Escrituras o las habilidades de la vida. El truco es priorizar sus responsabilidades como padre, y tenga una fuerte intención.
Jim Mhoon
Traducido por Raquel Alvarado para Enfoque a la Familia
Recuerdo aquel día cuando, siendo un padre joven, me desperté durante la noche y me di cuenta, mi hija depende completamente de mí para satisfacer sus necesidades. En ese momento yo tenía 24 años, apenas lograba pagar mis cuentas y estaba empezando a aprender sobre la vida.
Y luego me llegó otro pensamiento que aumentó mi ansiedad: Ella es un alma que debe llegar a conocer a Dios y la vida eterna. ¿Estoy listo para esto? ¿Qué he hecho?
Esta
pregunta es primordial para los padres. Nuestros hijos tienen almas
eternas en necesidad de salvación, y nosotros tenemos un rol importante
para asegurar que ellos conozcan y amen a Dios. Muchos padres entienden
esta realidad claramente.
Pero
muchos otros padres no parecen entender las preguntas eternas sobre sus
hijos. Sus acciones son pasivas y distraídas. No saben articular qué
están haciendo, o cómo están asegurando que sus niños conozcan a Dios.
Le abdican su responsabilidad a la iglesia (como si una hora por semana
cada domingo fuera la solución.) En resumen, carecen de una visión para
sus hijos y no han logrado prepararlos para el futuro.
Mirando hacia adelante
Los
padres deben establecer una visión para sus hijos. ¿Quiénes serán
cuando crezcan? ¿Servirán a Dios? ¿Serán capaces de amar a otros?
¿Estarán capacitados para transmitir un legado espiritual?
Había
una época en que los padres entendían lo que estaba en juego. Sabían
que estaban estableciendo un legado de fe que perduraría por
generaciones, eventualmente acaparando miles de personas en su árbol
genealógico. Pero hoy, me temo que hemos perdido la perspectiva sobre el
tiempo, y tendemos a vivir nuestras vidas en relación a nuestra familia
inmediata y nuestras ambiciones personales.
Quizás
por eso es que hay una epidemia de divorcio, padres que abandonan a sus
familias y padres que priorizan sólo aquellas cosas que les dan a sus
hijos una ventaja competitiva en la vida. Este es mi reto para los
padres: Enséñeles a sus hijos acerca de Dios. Edúquelos según los
Proverbios. Llévelos a satisfacer los Mandamientos de Dios; convóquelos a
la Gran Comisión.
Para lograr esto, primero capture una visión divina para su familia, y luego siga agresivamente Su llamado en sus vidas.
¿Dónde empezar?
Comprométase fuertemente con Dios.
Enséñele a sus hijos a desarrollar relaciones saludables con otros. Si quiere que sus hijos tengan buenas habilidades para relacionarse, debe darles un modelo. El mejor modelo es su matrimonio. A pesar de toda la evidencia de efectos negativos que deja el divorcio en los niños, las tasas de divorcio continúan incrementando.
Disciplina. Esto es lo que el Dr. Dobson dice en su libro El Nuevo reto hacia la disciplina:
Cuando
se aplica con amor, ¡la disciplina funciona! Estimula un afecto tierno,
que es posible por el respeto mutuo entre un padre y un hijo. Cierra la
brecha que a veces separa a los miembros de una familia que deberían
amarse y confiar unos en otros. Le permite al Dios de nuestros
antepasados a presentarse a nuestro hijos. Les permite a los maestros a
lograr el trabajo para el cual fueron comisionados. Insta a los niños a
respetar a otros y a vivir responsable y constructivamente.
Preséntele El Salvador a su hijo.
La razón por la cual Dios ordena a los padres a enseñarles a su hijos
Sus leyes es porque nadie puede reflejar el amor de Dios y su propósito a
sus hijos mejor que los padres.
Prepare a sus niños para ser personas influyentes en el mundo. Aunque sea fácil enfocarse en los beneficios financieros de una buena educación, a veces perdemos de vista la prioridad de Dios. Dios no nos convoca a la riqueza (aunque a veces algunos lleguemos a tenerla); nos convoca al servicio. Cuando sus hijos se introduzcan al mercado laboral como contadores, madres y amas de casa, soldados o constructores, ellos deben saber que su profesión está relacionada a la convocatoria primordial: ser embajadores de Cristo.
Inste a otros padres a actuar por sus familias. Inste, enseñe y capacite a otros a ser padres. A las familias que están muy ocupadas les cuesta encontrar tiempo para cada cosa que se espera de ellos estos días. Pero la buena noticia es que no hay forma de equivocarse si reza con su familia. Ni tampoco puede fracasar si les enseña las Escrituras o las habilidades de la vida. El truco es priorizar sus responsabilidades como padre, y tenga una fuerte intención.
Fuente: Enfoqueenlafamilia
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