De la Ley & Orden a Ciencia & Medicina: Dr Scott Atlas Nuevo Miembro del Coronavirus Task Force

Finalmente después de más de 5 meses de PLANdemia, Trump nombra al Dr Scott Atlas de Stanford y una persona sensata que se basa en la ciencia y medicina y no en Fake Science y Fake News.El misterio todavía es porque Trump no ha botado a Dr Fauci, miembro del Deep State y colaborador de Bill Gates aka Dr Evil.El presidente Donald Trump anunció durante una conferencia de prensa el martes que Scott Atlas, M.D., estaba trabajando con el Grupo de Trabajo sobre el Coronavirus de la Casa Blanca.

Atlas apareció más tarde en “Tucker Carlson Tonight” de Fox News, donde habló con los medios de comunicación y con quienes establecían la política pública sobre cómo lidiar con la pandemia de COVID-19. "Este es Scott Atlas", dijo Trump al anunciar que Atlas estaba trabajando con la Casa Blanca.“Scott es un hombre muy famoso que también es muy respetado: Stanford.Y está trabajando con nosotros y trabajará con nosotros en el coronavirus.Y tiene muchas ideas geniales.Y piensa que lo que hemos he…

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El Estado Islámico llegó para quedarse

Desde el comienzo de la Primavera Árabe, a fines de diciembre de 2010, los israelíes teníamos la sensación de que estábamos en un oasis. Las inmensas movilizaciones que tuvieron lugar en el Oriente Medio barrieron con algunos estados de la región. El mundo árabe entró en un verdadero estado de implosión.
La reciente guerra de Gaza parecía ser el un epifenómeno de un ciclo que se repite cada dos o tres años – aunque cada vez con mayor violencia y destrucción -.

Sin embargo, visto en perspectiva podría pensarse que el secuestro y asesinato de tres adolescentes en la zona de Gush Etzíon en Cisjordania (Judea y Samaria), a manos de militantes de Hamás, en junio pasado, señala la penetración efectiva de la efervescencia militante islámica de la región.
Evidentemente, el ascenso del Estado Islámico ha tenido un impacto en la zona.
Es cierto que hay reclamos específicos y reivindicaciones particulares como la percepción de discriminación – ya sea con justeza o no – que sienten los árabes israelíes y los palestinos, o los disparadores concretos como el asesinato del adolescente del barrio de Shuafat, en Jerusalén Oriental a manos de seis jóvenes judíos o la reciente muerte de Khayr al Din al Hamdan, en Kfar Kana, durante un intento de arresto, por parte de la policía.

Lo que es indiscutible es que el conflicto alrededor del Monte del Templo, les ha permitido a los diferentes grupos palestinos unirse alrededor de un poderoso símbolo cuando en la práctica están completamente fraccionados en numerosos intereses, ideologías y aspiraciones.

Poco después de la Guerra de los Seis Días, en 1967, el entonces ministro de Defensa, Moshé Dayán, tras consultar con los rabinos ultra-ortodoxos determinó el status quo que confería el Kotel Hamaarabi (el Muro Occidental conocido en el mundo gentil como Muro de los Lamentos) para los judíos, y el Monte del Templo o la Explanada de las Mezquitas donde se erigen el Domo de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa, para los musulmanes. La intención de Dayán era quitarle al conflicto su componente religioso; y el status quo se volvería con el correr del tiempo en sagrado.

Indudablemente, el primer ministro, Biniamín Netanyahu, por acción u omisión ha permitido que la extrema derecha sionista religiosa le devuelva al conflicto árabe-israelí su factor espiritual por sobre todas las cosas.
Israel debe evitar caer en esa grave trampa. El diálogo fluido con el Reino de Jordania tal vez sea el camino para sortear ese destino peligroso.
Pablo Sklarevich

Fuente: AuroraDigital

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