Las profecías son meramente interpretaciones que el Espíritu Santo da a uno cuando estudia la Palabra de Dios, en este caso comparto el mismo sentir con el hermano Bill Salus, a igual que cientos de pastores con más de 30 años de ministerio en todo el mundo que han llegado a la misma conclusión.

La mejor parte de estos eventos que están por acontecer es para la Iglesia, serán días de Gloria y Salvación para millones de almas antes de la Gran Tribulación.

ESTAS PREPARADO PARA LO QUE VIENE? JESÚS VIENE PRONTO POR SU NOVIA

Usted se preguntará: ¿A qué guerra me estoy refiriendo? Es la próxima guerra en el Medio Oriente, en la cual, la nación de Israel, el pueblo escogido de Dios, derrotará a las naciones árabes que rodean sus fronteras.


El originador de esta teoría se llama Bill Salus, escritor del libro, “Isralestina: Los Planos Antiguos del Futuro Medio Oriente”. Bill Salus es un reconocido escritor y conferencista de Profecía Bíblica en los Estados Unidos. Su sitio en el web es www.prophecydepot.com

El Salmo 83:1-8 dice:


“Oh Dios, no guardes silencio; No calles, oh Dios, ni te estés quieto. Porque he aquí que rugen tus enemigos. Y los que te aborrecen alzan cabeza.

Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus protegidos. Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, y no haya más memoria del nombre de Israel.

Porque se confabulan de corazón a una, contra ti han hecho alianza las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas, Moab y los agarenos; Gebal, Amón y Amalec, los filisteos y los habitantes de Tiro. También el asirio se ha juntado con ellos; Sirven de brazo a los hijos de Lot”.

Las naciones árabes que se forman en confederación en contra de Israel son las siguientes:

1.Las tiendas de los edomitas – Los Palestinos y el sur de Jordania

2.Ismaelitas – Arabia Saudita (Ismael es padre de los árabes)

3.Moab – Los Palestinos y Jordania central

4.Agarenos – Egipcios

5.Gebal – Hezbolá y el norte del Líbano

6.Amón – Los Palestinos y Jordania del norte

7.Amalec – Arabes de la península del Sinaí

8.Filistea – Hamás en la franja de Gaza

9.Tiro – Hezbolá y el sur del Líbano

10.Asiria – Los Sirios y el norte de Iraq

Debo de enfatizar que esta “Guerra del Salmo 83” interpretada como tal, es solamente una teoría. Sin embargo, la propuesta ayuda a explicar y responder a varias preguntas que muchos estudiosos de la Profecía Bíblica tienen en cuanto a la guerra de Gog y Magog de Ezequiel 38-39. Estas interrogantes que muchos se preguntan son:

(1) Israel nunca a habitado en un estado de paz y seguridad desde su formación como nación el 14 de Mayo de 1948. Sin embargo, Ezequiel 38:11 dice que cuando venga la invasión de Gog y Magog, esta será su condición. Israel quedaría en muy buenas condiciones geográficas al término de la guerra del Salmo 83, que le otorgaría paz y seguridad.

(2) El desenlace de la guerra del Salmo 83 aclara la pregunta de por qué las naciones árabes que comparten fronteras con Israel están ausentes en la guerra de Gog y Magog. (3) Ezequiel 38:12 dice que Israel estará morando en la parte central de la tierra (tomando en cuenta los límites territoriales que Dios prometió a Abraham). Esta “parte central de la tierra” está actualmente ocupada por la nación de Jordania.

(4) Una de las motivaciones que tendrá Gog es de “arrebatar despojos” y “tomar botín”. Ezequiel 38:12 describe a una Israel opulenta (después de haber obtenido las tierras vecinas de sus enemigos).

La idea central que expone Bill Salus es que el Estado de Israel será empujado involuntariamente a una guerra regional con las naciones árabes circundantes. Este conflicto Arabe-Israelí comenzará cuando Israel lance un ataque militar preventivo contra las instalaciones nucleares en Irán (Jer. 49:34-49). Los apoderados de Irán (Líbano y Siria) tomarán represalias en contra de Israel con armas químicas. Israel no tendrá otra opción y usará armas de alta tecnología en contra de Damasco que cesará de ser ciudad (Isa. 17:1; Jer. 49:23-27). Jordania, Egipto y Arabia Saudita rompen sus tratados de paz con Israel y se forma la alianza árabe que describe el Salmo 83.


Al termino de esta guerra, Israel anexará los territorios del Líbano, Siria, Jordania, parte de Egipto y Arabia Saudita. Las fuerzas de defensa Israelí se convertirán en “un ejército grande en extremo” (Eze. 37:10). Muchos creen que esta guerra puede ocurrir en el futuro cercano y antes del periodo de la Tribulación. La guerra del Salmo 83 cumpliría los requisitos que necesitarán estar en lugar cuando empiece la guerra de Gog y Magog de Ezequiel 38-39. Algunos creen que parte de los grandes “despojos y botín” podrían ser reservas de petróleo que compañías petroleras norte americanas actualmente están explorando en tierras Israelí.

Los participantes de la Guerra de Gog y Magog de Ezequiel 38 (ocurrirá durante la Tribulación) serán: Rusia, Irán, Turquía, Sudán, Libia y las repúblicas islámicas en el sur de la antigua Unión Soviética. Esta guerra será el último intento para desaparecer a Israel del mapa por parte de las naciones islámicas. Las naciones árabes que comparten fronteras con Israel no están mencionadas en Ezequiel, porque estas mismas ya hubieran sido derrotadas y ocupadas por Israel previamente en la guerra del Salmo 83.

No debemos confundir la guerra de Gog y Magog de Ezequiel 38-39 con la batalla de Gog y Magog del Apocalipsis 20:7-8. Una lectura cuidadosa de los dos pasajes, nos revela que estos dos conflictos no son los mismos hechos. Lo único que tienen en común es que ambas entidades nacionales (Gog y Magog) son impulsados por un espíritu de rebelión contra Dios. En ambos casos Dios usa el nombre “Gog y Magog” a causa del espíritu satánico y engañador que los motiva.

Al mirar los acontecimientos actuales alrededor del mundo, los creyentes debemos estar preparados, velando, porque no sabemos cuándo ha de venir nuestro Señor. El Señor Jesús dijo: “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores” (Mat. 24:7-8). El advirtió a sus discípulos que cuando comiencen a ver todas estas cosas, conocerían que su venida está cerca, a las puertas.

Fuente: Mibmo




Por: Dr. Emmanuel García Moreno

“Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.”

Nahúm 1:7

Hoy la Palabra nos lleva a meditar sobre la bondad de Dios.
Jehová es bueno. Dios es bueno.
En una ocasión, uno de los que seguían a Jesús le dijo: “Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida etern

Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”

Interesante la respuesta de Jesús. Interesante porque él es el Hijo de Dios, es Uno con el Padre y en una ocasión dijo: “El que me ha visto a mí, ha visto a mi Padre”. Desde el punto de visto natural y humano, era de esperar que Jesús aceptase ese calificativo que tan espontáneamente salió del corazón de este seguidor. Pero Él lo rechazó inmediatamente y apuntó el calificativo de bueno solo a Dios. En otras palabras: solo Dios debe ser considerado bueno.

Meditando en este pasaje y tratando de comprender la reacción de Jesús y su declaración tan tajante y determinante. Preguntaba ¿Por qué dices no me llames bueno, sino solo llamar a Dios bueno?

El Señor en su bondad, ha ido poco a poco develando esta Verdad delante de mí.

Debo explicar que una cosa es entender con la mente y la otra con el corazón. En mi mente creí haber entendido el concepto “Dios es bueno”. Por eso, debo confesar con vergüenza delante de todos, que cuando recibí esta Palabra para compartir en el día de ayer, le decía al Señor: todo el mundo sabe que Dios es bueno. No sé qué más puedo compartir con mis hermanos que ellos ya no sepan.

Puede imaginarse Ud. la insolencia mía. Decirle al Verbo de Dios, a mi Señor. “creo que ya esta todo dicho en cuanto a la bondad de Dios”. Pues bien, el Señor en su bondad, paso por alto esta insolencia mía, y, no me fulminó con un rayo como lo merecía.

¡Sí!

Porque una de las características de la bondad de Dios, es no hacer con nosotros de acuerdo a lo que nos merecemos, sino prolongar sus misericordias para con nosotros, para no ser consumidos.

Sobre este punto volveré mas adelante.

Volviendo al pasaje de Jesús.

Cuando Jesús le dijo “¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios”

Le estaba dando una enseñanza profunda y contundente.

¿Si me llamas bueno; porque no me reconoces como Dios?

Era más fácil para los judíos reconocer a Jesús como un hombre bueno, lleno de bondad para con el pueblo, hacedor de bienes a favor del pueblo, con milagros, prodigios y sanaciones en favor del pueblo, que hacían evidente que era bueno, lleno de bondad; pero no podían reconocerlo como Dios.


El problema del pueblo judío y de los religiosos de su tiempo, era que estaban ante la evidencia de un hombre lleno de la bondad de Dios, pero eran incapaces de reconocer a Dios ante sus ojos.

El Dios bueno, el Dios de sus Escrituras, estaba ahora frente a sus ojos y no le reconocían. ¿Qué terrible no?

Este hombre que le llama maestro bueno; es incapaz de reconocer a Dios encarnado en Jesús.

Por eso Jesús le dice “Ninguno hay bueno, sino Uno: Dios.”

Solo hay Uno sobre todo lo que existe, que es merecedor de la expresión “eres bueno”. Ese único es Dios.

Solo a Dios le podemos llamar “Bueno”

Y si solo a Dios podemos llamar Bueno. Llamar bueno o reconocer que Jesús es bueno, estamos reconociendo que Él es Dios. Este es el mensaje que Jesús le dio al hombre que le llamó bueno en aquella ocasión: “Si puedes llamarme bueno; porqué te es difícil reconocerme como Dios”


La humanidad de Cristo confundió a los judíos en gran manera. Pero no confundió a los que habían creído en El. Sus discípulos, sabían que Él era el Hijo de Dios, sabían que Él era Uno con Dios y le seguían.

Este mensaje y enseñanza de Jesús: “El que me ha visto a mí; ha visto al Padre” tiene mucho que ver con esta Palabra.


Al ver a Jesús, al escuchar sus Palabras y ver sus obras, reconocemos la bondad del Padre, porque el Padre es en El y El en el Padre. Como los dos son Uno, o sea el Padre y el Hijo es Uno; entonces, podemos reconocer la Presencia del Padre en la vida del Hijo.

Note que en la respuesta de Jesús hace referencia a la unicidad de Dios cuando dice “Ninguno hay bueno, sino Uno: Dios”

En otras palabras: Solo hay Uno bueno: Dios. Si puedes reconocer en mí la bondad de Dios, entonces debes reconocer que Dios y yo Uno somos.

Por eso Jesús interpeló a este hombre. No es que Jesús rechazaba el calificativo de bueno; todo lo contario, lo aceptaba solo si Él era aceptado como Dios, como Uno con el Padre.

El mensaje es: No podemos atribuirle a Jesús un atributo divino sin reconocerle como Dios. La bondad es un atributo de Dios. Dios es bueno.

Este es el mensaje que divide a los hombres. No pueden reconocer que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, es Dios hecho carne.

La salvación del hombre, quien quiera que sea, pende de esta Verdad. ¿Quién dices tú que es Jesús?

Muchos hombres en el transcurso de la Historia del Hombre han reconocido a Jesús como un hombre bueno, pero no llegaron a reconocerle como Dios; y, sus almas se perdieron. Porque Jesús, el Cristo, es el único en quien tenemos salvación. No hay otro Nombre dado a los hombres por el cual seremos salvos. Solo en el Nombre de Jesús.

Jesús nos enseña que sobre la tierra no hay, no ha habido ni lo habrá un hombre que pueda ser merecedor de ser llamado bueno. Bueno solo Dios. Y si reconocemos a Jesús como un hombre bueno, estamos forzados a reconocer que Él es Uno con Dios, verdad en la cual tropezaron los judíos de su tiempo, y aún hoy siguen tropezando.

Pero no solo los judíos tropiezan en esta verdad, también muchos no judíos siguen tropezando en esta roca que hace caer.

Lo que Jesús también nos quiere enseñar en este pasaje, es que la bondad de Dios se puede reflejar en nuestras vidas también.

Cuando somos de Cristo y dejamos que Él reine en nuestras vidas, sometiéndonos a su Palabra y a su Autoridad, como Él se sometió al Padre, entonces su Vida, su Esencia, su Presencia, se manifestará por medio de nosotros a los que nos rodean, y éstos serán impactados por la Vida de Dios que está en nosotros.

Al hacernos Uno con Cristo, nos hacemos por medio de Él, Uno con el Padre y podemos experimentar que la Vida de Dios se manifiesta en nosotros. Podremos llegar a exclamar como el apóstol Pablo. “Ya no vivo yo, sino vive Cristo en mí”

Cristo no nos ha llamado a ser religiosos. Nos ha llamado a que seamos una expresión suya aquí en la tierra. Que así como el Padre lo envió a El desde los Cielos para darse a conocer ; asimismo Cristo nos envía ahora a nosotros para darse a conocer entre los hombres.

Esto nos hace entender la gran responsabilidad que recae sobre nuestros hombros. Dar a conocer a Dios mediante la bondad.

Jesús le dijo a aquel hombre: Si puedes reconocer bondad en mí; reconoce entonces al Padre en mí, “porque Yo no hago nada por mí mismo; sino lo que veo hacer al Padre, eso digo”

Si nosotros entendemos esta verdad; debemos entender las consecuencias de la misma.

“Sed bondadosos como vuestro Padre que está en los Cielos es bondadoso.”

Sobre esto volveré al final.

La bondad de Dios la vemos en Cristo. Todos los hechos bondadosos de Dios se manifiestan en Cristo Jesús. Ver a Cristo es ver la bondad de Dios.

Dios es bueno, que siendo nosotros pecadores, envió a su propio Hijo al mundo, haciendo que se despojará de su Gloria y demás atributos divinos, tomara forma de hombre, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz.




Dios es bueno, que siendo merecedores de la muerte y la condenación por causa de nuestros pecados y delitos; nos da Vida juntamente con Cristo, mediante la fe en su Nombre.

Dios es bueno, que no pudiendo nosotros cumplir con la ley y los mandamientos, nos justifica ante El, por medio de la fe en Cristo, la fe en su muerte y su resurrección, pasando por alto nuestros pecados y justificándonos mediante la fe en Cristo.

Dios es bueno, que a pesar de estar en las tinieblas del pecado y de la muerte, sujetos al dominio de Satanás a causa del pecado; nos traslada al Reino de la Luz, al Reino de su Amado Hijo, mediante la fe en El.

Dios es bueno, que aún nosotros no teniendo la capacidad de entender las cosas espirituales, porque se han de discernir espiritualmente; nos da la fe, don de Dios, para que por medio de ella podamos ser salvos y participar de su Reino. Nos da de su Espíritu Santo, quien nos guía a toda verdad.

Dios es bueno, que estando nosotros como ovejas sin Pastor, nos envía al buen Pastor de nuestras almas, para conducirnos a lugar espacioso y darnos vida Eterna. Nosotros que no éramos pueblo de Dios; ahora somos pueblo, mediante la fe en Cristo Jesús.

Dios es bueno, que ensancha sus misericordias sobre nosotros cada mañana, y no nos hace según nuestras obras, sino según su bondad para con nosotros; porque ¿quien pudiera estar de pie ante El, sino es por su misericordia?

Dios es bueno, porque caeremos 7 veces y siete veces nos levantará. No por nuestras obras o merecimientos sino porque Él es bueno y para siempre es su misericordia.


La bondad de Dios y su Misericordia van de la mano. Son inseparables. Él nos muestra su bondad para con nosotros, derramando sobre nuestras vidas de su misericordia. ¿Quién pudiera estar delante del Dios Santo, sino es por su Misericordia?

Su paciencia para con nosotros es por su bondad. Sino fuera por su bondad hace tiempo hubiéramos sido consumidos.

En 1Cr. 16:34 dice: “Aclamad a Jehová, porque él es bueno; porque su misericordia es eterna.”

Gracias demos al Señor, porque su Misericordia es inagotable, es Eterna. No habrá un solo día en que no haya de su misericordia para con nosotros.

La Misericordia de Dios se antepone entre su Santidad y nuestra condición de pecadores. Si no es por su misericordia; seríamos consumidos por su Santidad. El extiende su Misericordia entre nosotros, para poder estar en comunión con El.

Es lo que nunca debemos olvidar. Estamos en pie delante de El, por su misericordia, por su bondad para con nosotros.

Dios es bueno, que aun siendo nosotros pecadores, Cristo murió por nosotros y nos hizo nuevas criaturas para Dios y Padre.

Dios es bueno y ahora somos aceptos en el Amado, haciéndonos una nueva creación para El y por El. Ahora como nuevas criaturas, somos herederos de Dios y coherederos con Cristo. Esta es la bondad de Dios.


Por eso solo nos queda aclamarlo con voz de júbilo y de agradecimiento. ¿Cómo no alabarle en voz fuerte, aclamando su bondad para conmigo?

Aclamo su Nombre porque Él es bueno conmigo. Yo solo merecía condenación; pero Él me ha aceptado en su Presencia y me colma de bienes, como si nunca le hubiese fallado. ¿Cómo no aclamar su Nombre?

Dice el salmo 106: “Aleluya.

Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.

Es un llamado a otros para que alaben a Dios porque Él es bueno. La bondad de Dios debe provocar en nosotros una alabanza espontánea. Nuestro corazón agradecido por la bondad de Dios por nosotros; debe abundar en alabanzas al Señor. También debe provocar en nosotros el impulso para anunciar de sus bondades a los que nos rodean, llamándoles a alabar junto con nosotros al Dios de Bondad.

Entiendo en este salmo, que al reconocer la bondad de Dios en mi vida, me lleno de alabanzas al Señor y en el impulso santo de dar a conocer de sus bondades a otros, llamándoles a alabarle también por sus bondades.

La bondad de Dios experimentada en una vida agradecida, es una gran motivación para anunciar su Nombre. Cuando reconocemos la bondad de Dios; se nos despierta el espíritu evangelizador. No podremos acallar nuestra lengua.

El salmo 135 dice:

“Alabad el nombre de Jehová; Alabadle, siervos de Jehová; Los que estáis en la casa de Jehová, En los atrios de la casa de nuestro Dios.

Alabad a JAH, porque él es bueno; Cantad salmos a su nombre, porque él es benigno.”

Este salmo nos muestra un fundamento de la alabanza. Cuando reconocemos la bondad de Dios, podemos entrar a su Casa con Alabanzas. Los salmos, cantos e himnos de Alabanzas a Dios, son fundamentados en su bondad y benignidad para con nosotros.

Al reconocer su bondad en nuestras vidas; abundaremos en Alabanzas en su Casa. En la reunión de los santos habrá abundancia de alabanzas cuando reconozcamos su bondad en nuestras vidas.


Por el solo hecho de ser salvos, ya hay suficiente motivos para alabarle. Solo con aceptar que hemos sido salvos por la fe en Cristo y no por nuestros méritos, hay motivos para alabarle cuando vamos a su casa con los hermanos.

El lugar donde nos congregamos, debe abundar en Alabanzas por sus bondades y sus misericordias por nosotros. En lo personal, su alabanza estará de continuo en mi boca, porque Él es bueno. Me rodeó de sus bondades y no hizo conmigo según mis caminos de injusticias.


Me sacó del lodo cenagoso, me limpió, me vistió de ropa hermosa, puso mis pies sobre Peña y en mis alturas me hace andar. ¿Cómo no he de alabarle?

En 2Cr.5 dice que “Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová: y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre: entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová.”

Los israelitas entendían la importancia de alabar a Dios de todo corazón a causa de sus bondades. Ellos habían hecho pacto con Dios y muchas veces se olvidaban de El y se iban detrás de sus propios corazones.

Este pueblo que había sido separado por Dios para dar a conocer a los demás pueblos el Nombre de Dios, se apartaba de este santo llamamiento y se iba tras otros dioses, produciendo un gran dolor en el corazón de Dios. Dios les castigaba. Cuando ellos entendían su locura, se volvían a Dios arrepentidos. Dios los aceptaba regocijado y solícito por ellos.

Este pasaje vemos como Dios se da a conocer que el arrepentimiento y conversión del pueblo hacia El; es aceptado. Deja ver la nube de su Presencia, diciéndole al pueblo arrepentido: Heme Aquí. No le he desechado ni abandonado.

El pueblo entendía que cuando se apartaban de Dios; El los dejaba a sus propios caminos y allá sus enemigos les vencían y esclavizaban; pero cuando se volvían al Camino de su Dios; Él les prosperaba y sus enemigos eran vencidos. Cuando ellos caminaban en el Camino de su Dios, prosperaban en todo y no había nación, por poderosa que fuese, que pudiera vencerles.

Esa era la bondad de Dios para con ellos. No hacía con ellos de acuerdo a sus pecados; sino que desplegaba sus misericordias sobre ell

En 1Cr. 7 dice “Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron, y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre.”

La bondad de Dios lo lleva a tener comunión con su pueblo y deja ver su Gloria y su Favor en beneficio de su pueblo. Este reconocimiento por parte del pueblo, debe llevarlo a la alabanza y adoración. En medio de esa muestra de agradecimiento por su bondad; El entonces deja ver su gloria.

Cuando en las congregaciones, el pueblo allí reunido sepa reconocer la bondad de Dios por cada uno de los presentes; y agradecidos le aclamemos en alabanza gozosa; veremos la gloria de Dios descender sobre nosotros.

No podremos estar en pie. Caeremos postrados ante El.

En 2Cr. También dice: “Porque una gran multitud del pueblo de Efraín y Manasés, y de Isacar y Zabulón, no se habían purificado, y comieron la pascua no conforme a lo que está escrito. Mas Ezequías oró por ellos, diciendo: Jehová, que es bueno, sea propicio a todo aquel que ha preparado su corazón para buscar a Dios, a Jehová el Dios de sus padres, aunque no esté purificado según los ritos de purificación del santuario.

Y oyó Jehová a Ezequías, y sanó al pueblo”

Aquí hay un claro ejemplo de la bondad de Dios. El rey Ezequías, oró a Dios clamando por su bondad. Le pide que a causa de su bondad, sea propicio con aquellos de entre el pueblo que no pudieron cumplir con el ritual de la purificación ordenada en la ley, para poder celebrar la pascua.


Ezequías sabía que aquellos que no se habían purificado, eran sujetos a caer bajo la ira de Dios, porque habían quebrantado la ley ceremonial, muy santa para Dios.

Había una excusa válida ante los ojos del Rey, y éste clamó a Dios, apelando a su bondad: Dios, no los castigues, sino, al contrario, sé propicio a ellos.

Lo hermosos de este pasaje es que Dios le escuchó y envía sanidad para el pueblo. El da más abundantemente de lo que pedimos o entendemos. Dios es bueno.

Dios está presto a manifestarse cuando reconocemos su bondad y apelamos a ella.

Nuestros pensamientos pueden aprisionarnos y mantenernos alejados de la bondad de Dios; cuando permitimos que pensamientos de condenación aniden en nosotros por algún pecado que hayamos cometido. Nos decimos:” Dios no te perdonará por esto. Estás irremediablemente perdido. De aquí solo espera por el juicio.”


Es una gran mentira que nos detiene e impide acudir a su Trono pidiendo misericordia. Vayamos confiadamente al Trono de su Gracia y hallaremos socorro oportuno a nuestro clamor.



¿Sabes por qué seremos escuchados propiciamente?



Porque Dios es bueno.

Dios es bueno y para siempre es su Misericordia

En Esdras 3:10-13 encontramos lo siguiente:



“Y cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron a los sacerdotes vestidos de sus ropas y con trompetas, y a los levitas hijos de Asaf con címbalos, para que alabasen a Jehová, según la ordenanza de David rey de Israel.

Y cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová.

Y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría.


Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos.”

Los cimientos de una vida poderosa en Dios, están en reconocer la bondad de Dios y sus misericordias. Cuando reconocemos su bondad y vivimos cobijados en ella, no hay espacio para nada más sino un profundo agradecimiento a El por acogernos a su lado y prodigarnos de sus favores inmerecidos.

Un corazón humillado ante El, sobrecogido ante tanta bondad y misericordia, solo podrá llenar su boca de alabanzas, acciones de gracias y exaltación a su Nombre por su bondad.

Que nuestra vida esté fundamentada en Cristo y por medio de El, en la Alabanza al Padre por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. En Cristo somos aceptos en El.

El SALMO 25:4-11:



Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas.


Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En ti he esperado todo el día.


Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias, Que son perpetuas.

De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová.

Bueno y recto es Jehová; Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.


Encaminará a los humildes por el juicio, Y enseñará a los mansos su carrera.

Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.



Por amor de tu nombre, oh Jehová, Perdonarás también mi pecado, que es grande.”


En este salmo somos enseñados que la bondad de Dios. Lo inclina a darnos a conocer sus caminos y a enseñárnoslos para que andemos en ellos. Para de esta forma llegar a su Presencia.


El Camino que Dios nos muestra para que andemos en El, es para llevarnos a su Presencia cada día.

Él no tenía por qué abrirnos camino hacia El. Nada lo obliga a hacerlo. Pero en su bondad, no solo nos lo muestra; nos enseña a andar por El.

SALMO 34:1-8 dice:

“Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.

En Jehová se gloriará mi alma; Lo oirán los mansos, y se alegrarán.

Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre.

Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.

Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados.

Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.


El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.

Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.

Salmo 145 dice:

“Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.

Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.

Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable.

Generación a generación celebrará tus obras, Y anunciará tus poderosos hechos.

En la hermosura de la gloria de tu magnificencia, Y en tus hechos maravillosos meditaré.


Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres, Y yo publicaré tu grandeza.

Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad, Y cantarán tu justicia.

Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia.

Bueno es Jehová para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras.

Te alaben, oh Jehová, todas tus obras, Y tus santos te bendigan.

La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu poder”

La Palabra de Dios nos habla de la bondad de Dios para con nosotros. Este atributo de Dios se manifiesta en relación al hombre.


El hombre es pecador. No hay un solo hombre bueno o justo. Todos somos merecedores de la ira de Dios, porque Él es un Dios Santo, Santo, Santo.

¿Quién puede habitar con la Santidad de Dios?

Más Dios muestra su Amor y su bondad para con nosotros, que siendo pecadores, nos ha dado a su Hijo Jesucristo, para que todo aquel que en El crea y lo reciba, tenga vida eterna y pueda participar en la Herencia que Él nos ha preparado en Cristo.

Nos ha aceptado como hijos suyos, por la fe en Cristo. Esto es bondad a la incontable potencia. No solo nos acepta, sino que nos da la potestad de ser hechos hijos de Dios. Nos recibe en su Cas como hijos de Dios.

Por su bondad y misericordia somos hechos santos e inmaculados hijos de Dios, por la fe en Cristo.

Mire lo que dice Tito 3:



“Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra.

Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.

Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.”

El Evangelio es una vida nueva que nos ha sido dada, para que la vivamos conforme Dios y no conforme al mundo. Conforme al Espíritu y no conforme a la carne.

Sobre la bondad de Dios hay mucho que decir y explicar, pero vamos a detenernos por aquí, sobrecogido por la inmensidad de su bondad para con nosotros y humillado delante de El por haber pensado siquiera que poco habría para enseñar sobre este tema, porque era conocido de todos.

El Señor se apiade de mí y tenga de mí misericordia.

Termino con 2Ts.1:6-12

“Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).

Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.”


La venida de nuestro Señor está cerquísima.

Hasta ese día glorioso, Él está haciendo su obra de poder en cada uno de los que hemos creído en El. Dentro de poco El mostrará su poder en nosotros, para dar testimonio de su grandeza y bondad, para que el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en nosotros y nosotros en El


Se suponia que la Sorpresa de Octubre sería la guerra entre Israel - Irán, pero resultó que fue la mega-tormenta Sandy enviada directamente por Dios Todopoderoso sobre el juicio de USA por querer intentar dividir la bendita nación de Israel, la morada de HaShem en la tierra, Jerusalem.

Articulo que habla que si la Frankertormenta fue una señal de Dios

 
 
 
 
 
 

Antes que suceda el Arrebatamiento de la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo, primero pasaremos por una Tribulación (una guerra nuclear, mega-terremotos, crisis financiera global, hambruna mundial), no así la Gran Tribulación como esta escrito en la Palabra.

La única forma que la Iglesia de hoy religiosa, que esta dormida y pensando solamente en la teología de la prosperidad es que sea sometida y se arrepienta genuniamente y entonces pero solo entonces comenzará el último Gran Despertar-Avivamiento como nunca en la historia y millones de almas se salvarán y entonces el Señor nos recibirá en las nubes y estaremos celebrando las Bodas del Cordero y empieza la Gran Tribulación de 7 años bajo el control del Anticristo.

ANDAR EN SANTIDAD, EL DESPERTAR - AVIVAMIENTO EMPIEZA PERSONALMENTE EN EL DEVOCIONAL CON EL SEÑOR TODOS LOS DÍAS ANTES QUE SALGA EL ALBA Y DE ESTA FORMA PODREMOS ESTAR LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO Y SALIR A PREDICAR EL EVANGELIO DE JESUCRISTO EN TODO MOMENTO Y FUERA DE TIEMPO.

LA GRACIA Y LA LLENURA DEL ESPÍRITU EN UNO HARÁN EL RESTO Y QUE LAS PERSONAS VENGAN A LOS PIES DE CRISTO.

Por: José Holowaty.

Entre los dispensacionalistas prevalece la tendencia a pensar del cambio de una dispensación a la próxima, como un punto separado a lo largo de la línea del tiempo. Podemos ver los gráficos que marcan los cambios de la promesa a la Ley, y de la Gracia al reino. Sin embargo, cada uno de ellos es más que sólo un punto a lo largo de una línea, ya que entre el uno y el otro transcurrieron años. Moisés y la experiencia en Egipto abarcó décadas. Desde el nacimiento de Jesús hasta la formación de la iglesia primitiva y la terminación del Nuevo Testamento, pasó cerca de un siglo. Y tal vez la Biblia sorprendente mente hable de una larga transición desde la edad de la Iglesia hasta la tribulación y hacia el Reino. Uno podría argumentar de que ahora mismo estamos en esa transición.
Como veremos, la Biblia se refiere a un cambio más o menos gradual de la edad de la Iglesia hasta los siete años de la tribulación. Este período está marcado en sí mismo, tanto por inestabilidad como por calamidades, no obstante la magnitud de sus convulsiones serán mucho menores que esas que ocurrirán durante el período de siete años de la gran tribulación.

Tres veces en el Nuevo Testamento encontramos el término “gran tribulación”, usado para describir un período de tiempo cuando el mundo será juzgado en la forma más extrema y devastadora. Tal como dijo el Señor Jesucristo:“Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá”(Mateo 24:21).

Él habló de este evento inminente como un trastorno mucho mayor que cualquier otro que le hubiera jamás precedido. Dada la larga historia de la tierra de volcanismo, terremotos, choque de meteoros, cambios en las placas tectónicas, inundaciones, incendios y similares… incluyendo el gran diluvio de Noé… Los desastres en serie de la tribulación serán inimaginables.

Como parte de su mensaje a la iglesia de Tiatira, el Señor Jesucristo se refirió a una mujer llamada “Jezabel”. Él prometió que si no se arrepentía, la arrojaría en tribulación, la juzgaría. Le dijo: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella” (Apocalipsis 2:20-22).

Un poco más tarde, el apóstol Juan es visto en el cielo, mientras observa a un número incalculable de personas. Uno de veinticuatro ancianos está parado cerca de él, y el apóstol le pide que le identifique a este grupo. Su respuesta lo asocia específicamente con este período de juicio, le dijo: “… Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (Apocalipsis 7:14b). En la respuesta del anciano a Juan, podemos ver que se trata de un período terrible, más que ninguno otro en la historia de la humanidad… y que se cierne sobre nosotros como una tormenta.

Vemos que se aproxima inexorablemente. El renacimiento de Israel, que fuera una profecía, ya es una realidad. El Magog profetizado – Rusia – está armando ya activamente a las naciones en el Medio Oriente. Persia – el Irán de hoy – está surgiendo como un gran ejército en asociación con Rusia. En breve veremos cómo todas las piezas de esta profecía se irán juntando para su cumplimiento.
Es absolutamente cierto que el tiempo de la tribulación se aproxima que se acerca. En el capítulo 6 de Apocalipsis, la Biblia declara que se iniciará con un holocausto nuclear… guerra, depresión, hambre y enfermedades que se extenderán por todo el planeta. Es casi seguro, que el enfrentamiento bélico en cuestión comenzará o en Israel o en sus alrededores, conforme sus enemigos avancen hacia su territorio para la solución final. Como consecuencia de esta confrontación, una economía global controlará a las multitudes subordinadas, y la compra y la venta requerirán que la humanidad se someta al Anticristo. El profeta Daniel dijo, que el período sería de siete años de duración. La complejidad de su proceso de desarrollo, es quizá sin precedentes, ya que involucrará la geología, la astronomía, la política, guerras y desastres de varias clases y duración.

A pesar de todo, el informe de Juan nos deja ver, que pese a los muchos cataclismos, tiene su lado bueno. Millones de personas de cada nación de la tierra creerán durante ese tiempo. Israel será purificado y elevado a la condición de Reino. Y los santos de la era, serán resucitados para morar en el reino celestial. Juan fue testigo de todo eso.

LA INMINENCIA DE ISRAEL.

Como pretribulacionistas creemos en la doctrina de la inminencia – es decir tenemos fe en que el Señor Jesucristo puede retornar en cualquier momento sin ninguna insinuación o advertencia. Pero hay una condición que debe ser considerada cuando pensamos en el rapto. Y es ésta: la profecía es extremadamente explícita respecto al hecho que los eventos de los tiempos finales tendrán lugar en conjunción con acontecimientos en la nación de Israel. Cuando los apóstoles escribieron sus epístolas, Israel todavía estaba morando en su territorio. Esto dejó de ser verdad después que los romanos sofocaron la revuelta de Bar Kochba, un judío que se proclamó mesías.

Cuando Pablo, Pedro, Santiago, Juan y Judas y el escritor de la epístola a los Hebreos enviaron sus cartas, el templo de Herodes todavía estaba operando plenamente, e Israel era una nación. Incluso cuando Juan escribió, siguiendo la destrucción del templo en el año 70 de la era cristiana, Israel todavía no había sido dispersado por completo, esto ocurrió después de la última revuelta judía bajo Simón Bar Kochba en el año 135 de la era cristiana, cuando fueron diseminados en los cuatro extremos de la tierra, más de tres décadas después de la muerte del apóstol Juan. Por consiguiente, en un sentido, cuando los apóstoles escribieron sobre la anticipación apostólica del retorno de Jesús por la Iglesia, lo hicieron dentro del contexto de la presencia actual de Israel en su propio territorio, con Jerusalén como su capital. Siguiendo la diáspora vino un largo período de tiempo cuando esto dejó de ser así. Transcurrieron cerca de dieciocho siglos, 1.813 años entre la partida final de Israel del territorio después de la revuelta final, y su resurgimiento como estado en 1948.

Durante este período, la iglesia institucional abandonó la doctrina del retorno inminente de Cristo. En varias ocasiones, se fijaron fechas, pero todas concernientes a la segunda venida, no al rapto. A lo largo de los siglos, las iglesias estatales siguieron el liderazgo de Agustín de Hipona, y abandonaron la posición profética de que los judíos retornarían a Israel para esperar desde allí a su Mesías. De acuerdo con las enseñanzas de Agustín, bajo el gobierno de Cristo, la Iglesia, no Israel, presidiría sobre el Reino. Cuando Pablo escribió sobre el rapto en su segunda epístola a los Tesalonicenses, fue en base a que la Iglesia será arrebatada, antes que el Anticristo se auto proclame dios en el templo judío: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2 Tesalonicenses 2:3 y 4). Aquí, Pablo asocia el rapto, que ocurrirá primero, con el evento en el templo, que ocurrirá después. El templo estuvo presente en su día, y estará nuevamente durante la tribulación. Para que esta profecía tenga cumplimiento, Israel debe estar presente en su territorio para edificar su casa de adoración. En otras palabras, la presencia de Israel en el territorio es un prerrequisito para el cumplimiento de la profecía que se relaciona específicamente con la Iglesia.

Hoy, Israel está de regreso en su territorio, y a partir de su retorno han estado preocupados con reconstruir el templo. Pero desde que se establecieran como estado, la oposición árabe e islámica han hecho eso imposible. Los cristianos han observado con gran interés, como grupos como los Fieles del Monte del Templo y el Instituto del Templo de Jerusalén se preparan para reconstruir su centro de adoración. La desaparición de la Iglesia del mundo, traerá consigo apostasía. Y la apostasía que imperará antes de la revelación del Anticristo indica fuertemente que para entonces la influencia de la Iglesia ya habrá sido removida. El apóstol dice, que sólo entonces se revelará el “inicuo”.
Es indudable que Pablo se está refiriendo al arrebatamiento de la Iglesia, lo cual incluye la remoción del Espíritu Santo antes de la tribulación, pero lo hace en el contexto de acciones que requieren que Israel tenga un templo que esté funcionado, ya sea en el tiempo del rapto, o un poco después de eso.
Esta simple condición ha sido una verdad desde que los apóstoles nos dieron el Nuevo Testamento. En su epístola a los Romanos, Pablo escribió en un lenguaje de expectativa, refiriéndose, no a la salvación inicial del creyente, sino a la salvación general de la Iglesia en el rapto: “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz” (Romanos 13:11 y 12).

A comienzos de su ministerio, aproximadamente en el año 51 de la era cristiana, Pablo le escribió a los fieles en Tesalónica, con palabras que sugerían que cierto número de sus contemporáneos estarían vivos para el momento del retorno de Cristo por su Iglesia. Claro está desde nuestra perspectiva actual, el “nosotros”, en los siguientes versículos, se refiere a esos que están vivos hoy, y quienes estarán vivos en el futuro: “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:15-17).

Hacia el final de su vida, en el año 66 de la era cristiana, el ansia de Pablo por el retorno del Señor se hizo más fuerte que nunca. Urgió a Tito con palabras que le recordaran, que la esperanza del retorno inminente de Cristo, debía ser el centro de la vida cristiana: “Enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:12 y 13). Un poco después de haber escrito estas palabras, Pablo fue ejecutado por el gobierno romano. La cosa importante para recordar es que él esperó el retorno inminente del Señor hasta el fin de su vida. Y todavía, para finales del primer siglo, Juan animó a su propio rebaño para que viviera con la expectativa de que el Señor podría regresar en cualquier momento: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro” (1 Juan 3:2 y 3).
Durante la vida de los apóstoles, Israel era una realidad presente. E incluso, aunque el templo ya no existía cuando Juan registró estas palabras, el Anticristo podía todavía manifestarse en cualquier momento. Pero después de la muerte de Juan, Israel fue derrotado y dispersado. Por dieciocho siglos los judíos dejaron de estar presentes en su territorio antiguo. La expectativa del retorno inminente del Señor Jesucristo fue olvidada, junto con la creencia de que la casa de David una vez más habitaría la tierra santa. Por extensión, lo que sigue lógicamente es, que la doctrina de la inminencia depende en gran manera de la existencia actual de Israel como nación. Para ilustrar el punto, suponga por un momento que el próximo año, las circunstancias de alguna forma obliguen a Israel a dispersarse en todo el mundo, exactamente como ocurrió en el año 135 de la era cristiana, cuando los ejércitos de Adriano destruyeron a Jerusalén de una vez por todas, reconstruyéndola posteriormente y dándole el nombre de Aelia Capitolina. Suponga que los árabes crearan una nueva Palestina, permaneciendo Jerusalén como su nueva capital, con el nombre de Al Quds. Bajo estas circunstancias, la posibilidad de reconstruir el templo llegaría a ser algo bastante remoto. ¿Estarían entonces los cristianos esperando fervientemente el rapto y la tribulación venidera, que es ahora tan común entre los creyentes bíblicos? ¡Absolutamente no! El cumplimiento profético requiere de la presencia de la nación de Israel.

Si Dios permitiera que tal cosa ocurriera, los cristianos una vez más estarían esperando el retorno de los judíos y que volvieran a capturar el monte del templo, exactamente como algunos de ellos estaban haciendo en el siglo diecinueve. Si Israel no se encuentra en su territorio, las profecías de los últimos días no pueden tener cumplimiento.

UNA TRANSICION EXTRAÑA.

Claro está, Israel se encuentra ahora en su tierra. Hace como un siglo, los judíos y los cristianos trabajaron unidos para darle vida al moderno movimiento sionista. Israel fue preservado de dos guerras mundiales y un holocausto, para convertirse en un estado. Luego, librando varias otras confrontaciones en su propio territorio, Israel emergió hasta convertirse en una potencia mundial. Siguiendo a la guerra de los Seis Días en 1967, y la toma de Israel del monte del templo, millones de cristianos comenzaron a convencerse de que estaban viviendo en tiempos proféticos. Sólo piense en los muchos libros sobre profecía que se han escrito desde que tuviera lugar este evento singular.
Existe en la actualidad un grupo considerable de cristianos que están convencidos, que en algún momento, antes de que se inicie la tribulación, el Señor descenderá del cielo y los llevará a casa en el rapto. Pero prevalece una pregunta válida con respecto al tiempo del rapto. Conforme discutimos lo que dice la Biblia sobre la transición, de lo que podríamos llamar “un medio normal” hacia lo que habrá de ocurrir durante la tribulación, examinaremos los muchos pasajes de la Escritura que hablan de los horrores y cambios volátiles que tendrán lugar, antes de que se inicien los siete años de la tribulación. Claro está, han surgido muchas discusiones apasionadas entre los cristianos, con respecto al tiempo preciso del rapto, particularmente con referencia a los siete años de la tribulación. Los argumentos usualmente fluctúan, entre las ideas del rapto a mediados o después de la tribulación. La década de 1970 también fue testigo del desarrollo de la teoría del rapto antes de la tribulación, la cual coloca la partida de la Iglesia antes de este período.

Sin embargo, la firmeza de la posición pretribulacionista descansa sobre dos premisas básicas. Primero que todo, el Señor promete que no hará descender su ira sobre sus elegidos, esos justificados en Cristo. Segundo, su ira está determinada en conformidad con un evento específico en la vida de la nación de Israel, mencionado así por el profeta Daniel: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador” (Daniel 9:26 y 27). Son muchos los libros y artículos que se han escrito con relación a estos versículos, pero se reducen a un solo hecho: En el futuro, un “príncipe” llegará a Israel. Nosotros le llamamos el Anticristo, pero los israelíes lo recibirán como si se tratase de su Mesías. Él firmará un documento confirmando “por otra semana… el pacto con…” ellos – por un período de siete años.

Daniel dice, que es precisamente la firma de este papel ratificando el pacto, lo que iniciará el período de siete años de la tribulación. En otras palabras, esos que estén vivos en ese tiempo, podrán identificar con precisión el principio de la tribulación. Desde ese momento comenzarán a transcurrir los 1.260 días de la primera mitad de la tribulación. Pasarán tres años y medio durante los cuales se suspenderá el orden natural de las cosas.

ELIAS ANTES DE LA GRAN TRIBULACION.

Pero esto plantea una pregunta legítima. ¿Cuáles son los eventos que nos conllevarán para que Israel haga este pacto con el Anticristo? Es cierto que él no hará esto mientras todas las cosas estén bien, sino que primero tendrán que ocurrir eventos significativos que conllevarán a esta firma. No se equivoque, es absolutamente necesario que el Anticristo comience a ascender al poder antes de la tribulación. El capítulo 6 de Apocalipsis dice que emergerá inicialmente, durante un período de guerra, depresión, hambre y epidemias. Esto tendrá lugar antes de la tribulación, ya que la firma del pacto iniciará lo que sus contemporáneos creerán que será un pacto de paz. La lógica nos dice que los cuatro jinetes del Apocalipsis, comenzarán a cabalgar antes que se firme el pacto, es decir antes del período de siete años de la tribulación. Igualmente ocurrirán otras cosas antes de la tribulación. Una de ellas, será que el profeta Elías se manifestará ante su pueblo. ¡Elías y el Anticristo llegarán a Israel más o menos en el mismo tiempo! Aparentemente, el profeta de la antigüedad traerá una maldición sobre el territorio, tal como hiciera en el episodio durante el cual no llovió en Israel en los días del rey Acab. En cualquier caso, el juicio se iniciará con el auge del Anticristo al poder.

Los eruditos más respetables en profecía creen que Elías es uno de los testigos que viene a plagar el reinado del Anticristo. Y dice la Escritura al respecto: “Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran” (Apocalipsis 11:3-6). Sabemos que los 1.260 días comenzarán a la firma del pacto, y sabemos que Elías alterará el clima de alguna forma. Él, y el otro testigo que le acompañará, el cual los estudiosos creen que es Moisés, plagará las aguas de los ríos, lagos, océanos y de las nubes.

EL RAPTO ANTES DE LA REVELACION DE ELIAS.

Otros eventos de la tribulación y del período que conllevará a ella, son menos específicos. Hay una tendencia a pensar que en el instante en que la Iglesia sea arrebatada, comenzará la GRAN Tribulación, pero esto no es cierto, ¡no puede serlo!
Hay una gran verdad acerca del rapto que raras veces se discute, y es que tendrá lugar en un intervalo desconocido antes de la revelación del Anticristo, pero en cuanto a la tribulación, esos que estén vivos aquí en la tierra, podrán reconocerla de inmediato tan pronto confirme el pacto de siete años con los líderes de Israel. La profecía que habla de la venida de Elías en los últimos días, también nos dice que aparecerá ante Israel, en algún momento antes del período de siete años del “Día del Señor”. Malaquías dice esto muy claramente: “Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición” (Malaquías 4:4-6). El capítulo 4 de Malaquías es la última profecía en el Antiguo Testamento. Habla de la tribulación y de la segunda venida de Cristo. Además, menciona tanto a Moisés como a Elías. Si tal como creemos habrá dos testigos, ellos representan a la ley y a los profetas. Lo último de la profecía de Malaquías es para Israel “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible”. La Escritura entonces nos dice que él le revelará su identidad a su pueblo antes de que se firme el pacto de siete años.

Esto hace que surjan muchas preguntas. Permítame mencionarle algunas: ¿A quiénes se les aparecerá el profeta? Si llegara hoy… ¿Se reuniría con Benjamín Netanyahu, el primer ministro de Israel? ¿Llegará al Instituto del Templo, o al nuevo Sanedrín refundado en Israel? ¿O se reunirá tal vez con los jasídicos o con los rabinos ortodoxos? Y lo más importante: ¿Cómo hará para unir a esos grupos religiosos en un Israel tan dividido en materia de religión? Su misión, tal como la describe Malaquías es hacer “volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres”, es decir reunirlos. Es difícil saber con precisión cuál es el significado exacto de esto, pero ciertamente parece indicar que animará la reconciliación y la unidad espiritual entre los miembros de la casa de David, algo que no se ha visto en una forma real desde que se consagrara el templo de Salomón. Para llevar a cabo tal proeza requerirá la presencia de una autoridad espiritual increíble que simplemente no existe hoy.

Como ya hemos dicho en otros mensajes de Profecías Bíblicas, cada familia judía espera la aparición de Elías durante la celebración de la cena del Cordero Pascual. Ellos incluso preparan un lugar para él y le sirven la copa tradicional de vino. Hay gran expectativa entre todos, cuando envían a un miembro de la familia a la puerta para ver si está parado afuera. El rabino Abraham Twerski escribe en la página 170 del libro De la esclavitud a la libertad: “Mientras que cada participante a la cena Pascual bebe de su propia copa, la copa de Elías es tradicionalmente un cáliz largo, y muchos tienen la costumbre de compartirlo con los demás”.

“Una vez la copa de Elías está llena hasta el borde, la puerta de la casa se abre completamente, tal vez para simbolizar nuestra invitación al espíritu del profeta quien será el heraldo de la redención final. Según la tradición, Elías tiene que beber de esta copa, cuyo contenido es después distribuido entre todos los participantes a la cena”. Cuando se sirve la cuarta copa de la cena Pascual, también se sirve la de Elías. Y sigue diciendo el rabino en su libro, que entonces se repiten estas palabras: “Derrama tu ira sobre las naciones que no te reconocen y sobre los reinos que no invocan Tu Nombre. Porque ellos han devorado a Jacob o Israel, y destruido su habitación. Derrama tu ira sobre ellos y permite que tu furor los alcance. Persíguelos con tu enojo y aniquílalos por debajo de los cielos del Señor”. No podría haber una descripción más clara del papel clave de Elías en el plan de Dios. Pero tal como dijo Malaquías, la labor del profeta se centrará en traer renovación espiritual y redención a su pueblo.
La Escritura es bien explícita: ¡Elías vendrá visiblemente al mundo antes de la tribulación! Él será el heraldo de la ira de Dios, la cual ya se está gestando en este momento. Por lo tanto es muy importante preguntar: ¿Qué más ocurrirá mientras Elías se revela? ¿Permanecerá oculto hasta que el Anticristo firme el pacto, y luego hará su aparición con el poder del juicio? De hecho, la Biblia nos dice que a su venida, tendrán lugar eventos que estremecerán la tierra.

LA PLAGA DE LANGOSTA DE JOEL.

Entre más uno examina el período de transición que precederá la tribulación, más parece que este tiempo estará marcado por un cambio increíble. Trastornos en una escala global se convertirán en el orden del día. Y aparentemente se iniciarán en algún momento antes de la tribulación. Esto se halla ilustrado en la profecía de Joel, la cual habla del asombroso caos global que prevalecerá específicamente antes de la tribulación: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado” (Joel 2:28-32).

Aquí encontramos la evocadora imagen de Joel de las condiciones que se manifestarán durante el día del Señor – la tribulación. De acuerdo con él, un nuevo despertar espiritual tendrá lugar sobre su pueblo… la nación de Israel. Ellos serán guiados por sueños y visiones que les confirmarán que están viviendo en los últimos días. También, tendrá lugar un gran derramamiento del Espíritu Santo de Dios. Pero más que todo, veremos en términos gráficos, que se manifestarán grandes eventos geofísicos. Asombrosamente, ¡Joel dice que todo esto comienza a ocurrir antes de la tribulación! Pero… ¿Qué podría ocasionar la aparición de “sangre, y fuego” con “columnas de humo” antes de la tribulación? En el mundo natural, los volcanes se ajustan a esta descripción, al colmar la atmósfera con partículas y vapores asfixiantes que oscurecen la visibilidad, tanto de día como de noche. Esto ya ha ocurrido en varias ocasiones históricas.

Los volcanes de Santorini y Krakatoa oscurecieron los cielos por años, pero durante el período de la tribulación será peor. Otra posibilidad distinta para explicar este caos, sería una guerra nuclear general. Desde las explosiones dobles en Hiroshima y Nagasaki, muchos científicos han especulado que una guerra nuclear contaminaría la atmósfera con lluvia radiactiva mortal que flotará a grandes alturas por meses o años. Ellos a menudo se han referido a esto, como a un “invierno nuclear” causado por el oscurecimiento resultante del sol. Es concebible que esto también pueda hacer que la “luna se vuelva como sangre”. Es decir que se vea una luna rojiza, en medio del polvo y los desechos. Cualquiera sea la causa, este evento catastrófico tendrá lugar antes del período de siete años de la gran tribulación. Por lo tanto, vemos ahora que hay por lo menos dos cosas que están profetizadas y que deben ocurrir antes que el Anticristo firme este pacto engañoso: La llegada de Elías y una especie de perturbación global.

EL PRIMER SERMON A LA IGLESIA.

El primer sermón de la edad a la Iglesia fue pronunciado por Pedro el día de Pentecostés. Ese día, mencionó la profecía de Joel, acerca del horrible caos que tendrá lugar antes del día del Señor. Esto ha hecho que muchos se pregunten: ¿Qué razón tuvo Pedro para haber citado este texto de la Escritura? Y dicen: ¿Por qué ilustraría Pedro, el nacimiento de la Iglesia con una profecía de tribulación? A la luz de lo que ahora sabemos respecto al hecho que Israel tiene que estar residiendo en su territorio, la respuesta es simple: Pedro quiso que supiéramos cuál sería el período de existencia de la Iglesia, desde su principio hasta su fin.
Primero, recordó la profecía de Joel de un derramamiento significativo del Espíritu Santo. Luego predijo la idea general de salvación, inicialmente en el sentido del nuevo nacimiento en Cristo, y después la salvación física de este mundo por medio del arrebatamiento de la Iglesia. “Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo” (Hechos 2:16-21). Usando las palabras de Joel, Pedro pronunció aquí una profecía sobre el principio y fin de la edad de la Iglesia, antes del día del Señor. Él interpretó el mensaje del profeta del Antiguo Testamento, en una forma que se refiere directamente a la Iglesia.

Estas palabras revelan un cuadro evidente. En algún momento antes de que el Anticristo firme el pacto, habrá una perturbación monumental que estremecerá el entero globo. En su discurso del monte de los Olivos, el Señor Jesucristo habló de las guerras, hambres, enfermedades y terremotos masivos que caracterizarán este período, y rápidamente declaró: “… Pero aún no es el fin” (Mateo 24:6b). Nosotros podríamos llamarlo un caos antes de la tribulación que oscurecerá hasta el sol y la luna. Elías aparecerá en este tiempo, y algo lo capacitará para atraer la atención de Israel. Esto será muy probablemente, cuando haga que cese ese ciclo catastrófico. Para hacerlo, tendrá que desplegar públicamente poderes milagrosos, marcando la transición hacia una nueva dispensación.

Este también será el tiempo, cuando Pablo dice que ocurrirá una “gran apostasía”, lo cual quiere decir que reinará una confusión masiva. Imagine que los líderes mundiales de hoy, se encuentren de súbito indefensos ante un gran caos. Conociéndolos como ya los conocemos, es posible que tal vez recurran a medidas radicales para retener el poder.

CONTINUARA
Por: Dr. Emmanuel García Moreno


“Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo”

Estamos viviendo momentos emocionantes; momentos de expectativas, momentos de decisión.

Las profecías bíblicas que el Señor nuestro Dios nos ha dejado como una antorcha que alumbra en lugar oscuro, se están cumpliendo.

Este es tiempo en que la iglesia del Señor, empiece a buscar el rostro del Señor en ayuno y oración.

Por todas partes surgen voces alertando a los creyentes acerca de lo que está sucediendo a su alrededor, para que diligentemente busque dirección de parte del Pastor de nuestras almas.

El Señor Jesucristo nos dejó muchas señales proféticas que serían la guía para los creyentes, que apuntarían hacia el día grande de Jehová, el día del Señor.

También nos dejó directrices claras sobre lo que deberíamos hacer en estos días. Pues bien, los tiempos se han cumplido y aquel día tan anunciado y esperado, está a las puertas.

He seleccionado algunos pasajes del libro del profeta Joel, para compartir hoy. El profeta habló sobre estos días y cual debe ser la preparación del pueblo.

Bienaventurado el pueblo que conoce a su Dios, porque estos días serán días de acercamiento a EL, de búsqueda de su Rostro, porque Él nos guiará a los lugares espaciosos donde el azote no nos alcanzará.

El hombre, de una manera general, se ha acostumbrado a menospreciar la Palabra de Dios, y aún a burlarse de lo que ella nos habla. Sobre las profecías derraman su incredulidad, debido al desacierto de muchos, quienes sin entenderlas, enseñaron mentiras y errores que provocaron incredulidad y chanzas.

Pero la Palabra de Dios es firme e inmutable. Permanece para siempre y es de fiel cumplimiento.

Veamos algunos extractos de la Palabra profética.

“…Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra”

Lo primero a señalar, es que no se refiere a un día de 24 horas, sino a un período de tiempo en que Dios actuará sobre la tierra, trayendo juicio y liberación.

La característica del día de Jehová o día del Señor, es la oscuridad y tinieblas.


Sobre esta característica del día del Señor, hay mucho que decir, pero solo nos limitaremos a señalar que, son elementos que se ciernen sobre los hombres, cuando Dios entra en juicio contra ellos, antes de liberar a su pueblo.

En el libro de Éxodo leemos:

“Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días.

Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.”

En este pasaje podemos observar que Dios siempre hará diferencia entre su pueblo y aquellos que lo aborrecen. Todo aquel que aborrece su Palabra, a Dios aborrece.

Note Ud. que Dios hace que descienda tinieblas sobre la tierra de Egipto, pero a los israelitas no les llegaba. Las habitaciones de las familias de su pueblo tenían luz.


Es importante señalar, que no será una luz sectorial. Será una luz familiar. Las familias en las cuales haya un creyente, esa casa estará bajo la luz del Señor. Tendrá claridad espiritual y sabrá qué hacer en ese día. También es bueno señalar que este pasaje pareciera indicar que el Espíritu nos está guiando a buscar a Dios en nuestros hogares para aquellos días de oscuridad.

La casa del creyente será un refugio contra el azote que vendrá. Los cristianos llenos del Espíritu deben levantar el altar familiar, porque ahí el Señor se les manifestará para guiarles y suplirles en sus necesidades

No debemos esperar el día malo para levantar el altar familiar; es ahora cuando debemos hacerlo.

Dice Isaías 60:2

“Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.”

Los hijos de Dios, esto es lo que creen en Cristo y lo han recibido como Señor y Salvador, experimentarán el favor de Dios en los días de tinieblas y oscuridad que se avecinan.

Entendamos que esos días vienen; pero, para los creyentes serán días de conocer la manifestación de Dios en sus vidas. La gloria de Dios será sobre su pueblo. Será día en que el Señor se dará a conocer a cada uno de nosotros como nuestro Refugio y Fortaleza.

En los días de tinieblas sobre la tierra, los creyentes recibirán la manifestación de la gloria de Dios en sus vidas como nunca la han experimentado.

Serán días de gran unción del Espíritu, para que demos testimonio de su Nombre.


Esos días serán de gustar la gloria del Señor en medio nuestro. Dice Isaías 42:


“Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.”


Será tiempo de conocer a Dios como no le hemos conocido. Nos guiará por sendas nuevas. Se refiere a hechos, obras nuevas que hará en medio nuestro. Los milagros y prodigios que hará a favor nuestro, no aparecen en la biblia. Serán hechos nuevos a nuestro favor.









El creyente no debe temer los días de oscuridad y tinieblas que se avecinan. Serán tiempos de conocer a Dios como jamás lo hemos conocido. Él se manifestará a favor nuestro.




Ud. se preguntará: ¿A qué tinieblas se refiere la Palabra de Dios? ¿Será una oscuridad física, como la noche, donde no brille la luz del sol o no haya electricidad?


Creo que en Efesios 6 está la clave:

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

Las tinieblas a las que se refieren la Escritura, sobre el día del Señor; son las fuerzas espirituales de maldad. Son los poderes de la maldad.

En el día de Jehová, se desatarán estas fuerzas destructoras, que operarán en los hombres que han rechazado la luz de Cristo. Hombres y mujeres que han decidido aborrecer la luz de Cristo y permanecer en las tinieblas.
Veremos a seres humanos actuar con maldad en las calles.


Recientemente estamos viendo en la televisión, turbas desenfrenadas de hombres, mujeres, jóvenes y adultos, cometer actos vandálicos, y aún asesinatos y golpizas despiadadas contra otros seres humanos, sin mediar provocación alguna. Estas son personas que actúan bajo la potestad de las tinieblas.

La oscuridad y tinieblas que cubrirán la tierra, será una generalización de este fenómeno social que explota espontáneamente ante los ojos de la ciudadanía, utilizando cualquier pretexto.

Hace solo dos días atrás en mi ciudad, Panamá, estallaron saqueos generalizados en varios puntos del país. Pareciera que fueron organizados. Si lo fueron, señalan a que existen personas con capacidad de liderazgo y de movilización de masas turbulentas, que los conducen hacia la violencia desenfrenada.

El país vivió horas de angustia y de miedo. Este fenómeno ya se ha dado últimamente en otros países de Europa, Asia, África, Medio oriente y América. Es como una voz de alerta para los entendidos.

En la medida en que nuestras sociedades vayan cayendo en las crisis económicas que se asoman en el horizonte, el caos se irá apoderando de nuestras ciudades, y veremos estas tinieblas cubrir la tierra.

Tras ese caos social que se nos viene encima, aparecerá el Anticristo y sus huestes de maldad, para asolar la tierra, como lo dice Joel el profeta.

Pero en medio de esas densas tinieblas que vienen a pasos agigantados sobre el mundo; a nosotros nos amanecerá Cristo.

Por ello; basta ya de estar jugando a la religión. Es hora de buscar en serio el Rostro del Señor Jesús y rendirnos ante El.




Este será el tiempo de la definición. Dios separará a los contumaces de los obedientes a su Palabra; a los religiosos que creen a la mentira, de sus hijos que han recibido la Verdad.

Muchos hoy, todavía están aferrados a la religión y no quieren venir a Cristo para ser salvos y edificados sobre la Roca; prefieren su religión. Pues obtendrán su religión y quedarán sin Cristo, porque no podemos tener los dos.

Cristo es suficiente.


El Padre no acepta nada que no sea de Cristo. En este tiempo caerán muchas fortalezas mentales y de creencias falsas que se han levantado en contra del conocimiento de la Verdad.

A través de los siglos, el diablo engañó a muchos que hoy arden en el infierno, a causa de la religión. Incluso, tomó la Verdad del Evangelio y distorsionó el Camino de Cristo, añadiendo doctrinas falsas y destructoras.
Herejías y blasfemias que hoy forman el esquema religioso de cientos de millones de hombres y mujeres que se aferran fanáticamente a esas falsedades.

Solo la misericordia de Dios podrá librarles de esas cadenas de prisión. Por eso debemos orar, ayunar y buscar el rostro del Señor.



Joel1:14-20



..“Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová.”…

Este es tiempo de ayuno y oración.


…” ¡Ay del día! porque cercano está el día de Jehová, y vendrá como destrucción por el Todopoderoso…”









Todavía hay tiempo para prepararse.
“¿No fue arrebatado el alimento de delante de nuestros ojos, la alegría y el placer de la casa de nuestro Dios?
El grano se pudrió debajo de los terrones, los graneros fueron asolados, los alfolíes destruidos; porque se secó el trigo.


¡Cómo gimieron las bestias! ¡Cuán turbados anduvieron los hatos de los bueyes, porque no tuvieron pastos! También fueron asolados los rebaños de las ovejas.

A ti, oh Jehová, clamaré; porque fuego consumió los pastos del desierto, y llama abrasó todos los árboles del campo.

Las bestias del campo bramarán también a ti, porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderas del desierto”


Me temo que vendrán tiempos de sequía sobre el mundo, que harán morir el ganado y desfallecer. El hambre será la consecuencia de este fenómeno que será global.

Pero Dios tiene provisión para los que creen en El. Será como en los tiempos de Elías cuando Dios le mandó se fuera al arroyo de Querit, y allí lo alimentó con los cuervos como meseros.


Joel 2:1, 2, 10,12-21; 27-32



…“Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano….”


Es hora de tocar trompeta en Sion. Hora de anunciar las cosas que vendrán y el llamado al pueblo de Dios a estar preparado delante de El, en ayunos y oración.

…“Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones…”

Él ha preparado al pueblo que será el Azote de Dios para la humanidad. Es un pueblo que ya utilizó en el pasado para azotar a Israel por su desobediencia; ahora lo levanta en este tiempo para azotar a la humanidad.


…“Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor…”


Se acerca el día en que esta profecía se cumplirá al pie de la letra. Los hombres temblarán de miedo, porque sabrán que el tiempo ha llegado.


…“Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento….

“Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo….”

……¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá y dejará bendición tras de él, esto es, ofrenda y libación para Jehová vuestro Dios

El mensaje del Espíritu es claro: convirtámonos a Dios de todo corazón. No es tiempo de estar jugando al religioso. Es conversión genuina lo que pide Dios de nosotros.


Nuestra conversión puede atraer la bondad de Dios sobre nuestras vidas.


“…Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea.


Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia.


Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?


Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo.”


El arrepentimiento sincero y la conversión genuina, la del corazón, mueve el corazón de Dios para la misericordia y la benevolencia para con los suyos.
“…Responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las naciones.


Y haré alejar de vosotros al del norte, y lo echaré en tierra seca y desierta; su faz será hacia el mar oriental, y su fin al mar occidental; y exhalará su hedor, y subirá su pudrición, porque hizo grandes cosas…”


El ayuno y la oración en la conversión al Señor, hará que El aleje al desolador de nuestras casas y de nuestras vidas. La respuesta del Señor no se hará esperar.



Él ha dicho “Clama a mí y Yo de responderé”. Dios no se está impávido ante el clamor de su pueblo. El ayuno y la oración mueven la mano de Dios.

Nuestra fe debe llevarnos a buscar su Rostro en ayuno y oración, creyendo que Él es galardonador de los que le buscan. Se nos ha enseñado mal, de que la fe debe llevarnos a confesar palabras huecas, para hacer que seamos rodeados de comodidades y bienes materiales. ¡No!

La fe es para buscar el rostro del Señor y que Él nos envíe su Palabra sobre la cual pararnos y confesar creyendo aquello que nos ha hablado.


“…Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas…”

En medio de las tinieblas; El hará prodigios a favor de su pueblo.


…“Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi
pueblo nunca jamás será avergonzado….”



Cuando El empiece a actuar y a hacer portentos a favor de su pueblo, entonces conoceremos que Él no nos ha abandonado, que en medio de la angustia Él está con nosotros. Serán días de grandes manifestaciones del Señor en medio de los suyos.









“…Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.









Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.


Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.

El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová…

Estos serán días del derramamiento del Espíritu de Dios como nunca se ha visto sobre la tierra. Serán días de gran avivamiento espiritual.

Las tinieblas sobre el mundo provocarán que los creyentes busquen el Rostro de Dios, buscarán su Presencia, y El responderá. Serán los días finales de la iglesia antes de ser levantada a los cielos.

Ella estará vestida de Gloria y Santidad. Seremos un solo pueblo ante El. Solo entonces seremos Arrebatados en las nubes para recibir al Señor. Y solo entonces es que se desatará el día espantoso del Señor.


¡Sí!


Lo que afirmo es que habrá un tiempo de oscuridad que la iglesia pasará. Será un tiempo en la cual la maldad reinará en el mundo, hombres y mujeres sin temor de Dios que obrarán bajo la influencia de Satanás y de sus huestes espirituales de maldad, en la cual la rebelión, la violencia, los homicidios, las violaciones, los saqueos, palizas, el terrorismo, etc. Se multiplicarán a nuestro alrededor.


Será tiempo de búsqueda del Señor con todo nuestro corazón. Será tiempo de conocer a Dios como nunca lo hemos conocido. Veremos su favor en nosotros. Veremos señales y prodigios a nuestro favor. Él nos guardará en aquellos días bajo sus alas, como la gallina a sus pollitos.


Será el tiempo entonces en que Dios tratará con su pueblo Israel.



“…Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.”


Será tiempo de salvación antes de que la iglesia sea levantada.

Hoy es el día de Salvación.

A aquellos que aún no hayan hecho su profesión de fe, es hora de hacerla.

Cristo debe ser levantado en nuestras vidas como Señor y Salvador. Dios envió a su Hijo al mundo para que todo aquél que en El crea, no se pierda sino que sea salvo.




El anuncio del Evangelio es éste:Dios Padre está pasando por alto nuestros pecados, al aceptar a su Hijo como nuestro Salvador. Cristo fue enviado al mundo, para morir en la cruz en nuestro lugar. El pecado nuestro llevó al Hijo de Dios a morir en la cruz.

Sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecado. Cristo derramó su sangre para redimirnos para Dios. Para separarnos para El.

Todos estábamos muertos en delitos y pecados, pero Cristo nos dio vida juntamente con El, para que podamos vivir para Dios.

Cristo es nuestra esperanza de gloria. Es el Camino que Dios nos dio para llegar a El. No hay salvación en nadie más, sólo en Cristo.

Corramos a Cristo y obtengamos perdón de nuestros pecados y vida eterna. El tendrá cuidado de nosotros.

Fuente: A la Casa del Banquete iré
Por miles de años se ha celebrado el Halloween en muchos países del mundo, pero sabes el verdadero origen de este rito pagano y a quienes adoran las personas?

Piensa dos veces si tenes hijos y van a disfrazarse de superman, batman, barbie o cualquiera imagen que no es agradable a Dios.

Cuidado con las expresiones trick or treat o bonfire - fogata.

Hace 20 años un amigo gay en Toronto, Canada me dijo que en un futuro no muy lejano se iba a celebrar más el día de las brujas que la Navidad, parece que no estaba tan equivocado, hoy día lo malo es lo normal y lo bueno-justo-correcto es "raro". El hombre de hoy día ya no tiene temor ni temblor de Dios.
Sigamos orando por todas estas almas y que también conozcan la verdad y sean libres y tengan vida eterna en el Reino de los Cielos.

Favor hacer click en el link para ver presentación en power point
NADIE SABE NI EL DÍA NI LA HORA (MATEO 24: 36) PERO LO QUE SI ES CIERTO QUE LAS SEÑALES ANTES DEL FIN SON BIEN CONTUNDENTES COMO FUERON PROFETIZADAS HACE MÁS DE 2,500 AÑOS.

LA PALABRA DE DIOS SE ESTA CUMPLIENDO CADA DÍA DE NUESTRAS VIDAS EN ESTA GENERACIÓN Y SE AVECINA UNA TRIBULACIÓN NO ASÍ LA GRAN TRIBULACIÓN DE LOS 7 AÑOS DEL ANTICRISTO.

ES HORA QUE LA IGLESIA DESPIRTE Y DEJE DE ESTAR PENSANDO EN EL EVANGELIO DE LA PROSPERIDA Y COSAS TERRENALES CUANDO DEBEMOS ESTAR EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR Y LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO PARA SALVAR LAS ALMAS PARA EL SEÑOR.

EN MEDIO DEL CAOS Y LA TRIBULACIÓN LOS VERDADEROS CREYENTES QUE ESTEN FIRMES EN LA ROCA MORARÁN BAJO LA SOMBRA DEL OMNIPOTENTE, CAERÁN MIL A MI IZQUIERDA Y 10 MIL A MI DERECHA PERO A MI NO LLEGARÁ MORTANDAD.

JESÚS VIENE PRONTO POR SU IGLESIA, UNA NOVIA PURA, SIN MANCHA Y SIN ARRUGAS.

ESTAS PREPARADO PARA ESE GLORIOSO DÍA Y RECIBIR AL REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES CARA A CARA EN LAS NUBES?

1 TESALONICENSES 4:16-18

1 CORINTIOS 15: 51-53

El Dr. F. Kenton Beshore, Presidente de la Sociedad Bíblica Mundial, ha dicho que en base a una vida de estudio, cree que el “Rapto” es probable que se produzca antes del año 2021, mientras que la Segunda Venida de Jesucristo ocurrirá entre 2018 y 2028.


“Hay unos 144,000 judíos que durante la Gran Tribulación van a volver al Señor”, dijo en un comunicado, Beshore, quien tiene unos 86 años de edad, “Ahora, todos vamos a estar fuera (después del rapto).

“Pero si podemos hacer que las Escrituras judías las tengan en sus manos ahora, el Espíritu Santo los llevará a ese momento adecuado. Pueden haberla dejado a un lado, pero volverán a leerla, volverán al Señor, billones y billones a Jesús”.

Él agregó que por divulgar esta afirmación, se espera que en este momento se entre a una crisis económica mundial, política y espiritual, que inspirará a los creyentes a prepararse para la mayor oportunidad de evangelizar el mundo en los últimos 2.000 años.

Beshore, quien comenzó su ministerio a los 19 años de edad, ha obtenido cinco títulos de doctorado en teología, en la actualidad dirige la World Bible Society, una organización cristiana que ha distribuido casi 60 millones de copias de la Biblia en más de 65 países de todo el mundo.

La organización dice que su misión está enfocada en satisfacer las necesidades espirituales de la gente por lo que “produce, distribuye Biblias, Biblias en MP3, software bíblico, CD y DVD, de las Escrituras judías, estudios bíblicos, libros, un programa de radio en todo el mundo (también por Internet), etc.”.

La organización ofrece una oportunidad para que las personas que deseen ayudar a las familias judías reciban Biblias para contribuir a educar e iluminarlos.

El Dr. Beshore, también ha publicado un libro frente a la pregunta: “¿Cuándo ocurrirá el Rapto? (When will the Rapture Take)” donde se insta al despertar espiritual de las masas para que puedan velar por el cumplimiento de esas profecías. También enseña a las personas cómo deben prepararse para los próximos eventos bíblicos.

Él dice que los hechos de estos eventos se encuentran en el libro del Apocalipsis, y dice que el rapto es un evento futuro en el que los creyentes verdaderos de Cristo serán tomados desde la Tierra para vivir con Cristo – aunque existen diversas interpretaciones sobre cuándo o cómo el evento en realidad podría tener lugar. La Segunda Venida se refiere a una época en que Jesucristo volverá a la tierra para cumplir las profecías expuestas en la Biblia. La tribulación, por otro lado, es descrita por el teólogo como un período de siete años- cuando Dios castigará a los de la Tierra, para finalmente juzgarlos a todos.

Los esfuerzos del Dr. Beshore, se centran en este período de siete años (La Gran Tribulación) se espera que los 144.000 según él serán judíos que van a volver a Cristo, según describe el Apocalipsis.

El teólogo insiste en que nadie puede saber la fecha exacta de cuando Jesús regresará, pero hay argumentos para los “tiempos y las sazones”, o el margen de tiempo.

Algunos ejemplos, muestran que la gente puede ver las señales que predicen el regreso de Cristo, Jesús señala en las declaraciones en Mateo 24:33 que “Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas”, y su mandato en Mateo 24: 42-44: “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis”.

También afirmó que las personas que vivieron en la época de Noé, se les dio más de 100 años de advertencia antes de la gran inundación, y que Lot y su familia fueron advertidos antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra.

El teólogo pasó a enumerar otros ejemplos de lo que él ve como una evidencia de que estamos viviendo cerca de los tiempos del fin.

“Maestros de la Biblia han envejecido y han muerto predicando sobre el rapto, una palabra que no existe en la Biblia – inminencia-”, dice Beshore. “La inminencia palabra que significa el Rapto puede ocurrir cualquier día. La Biblia no enseña eso. La Biblia enseña que ciertos acontecimientos deben tener lugar antes del Rapto-. Ese día no puede venir a excepción de que la apostasía ocurra y el hombre de pecado sea revelado”.

Fuente: NoticiaCristiana



Noticia sumamente interesante, hermano, pero que bueno es Dios, que nuestra salvación no cuesta 800,000 dolares sino que es completamente gratis para todo aquel que cree en Jesucristo.


- Geneva   El Refugio de Dios para los que le aman es gratis y el único confiable. en esa esfera podrás invertir $800000 y te quemaras igual. En Cristo no hay frustación.

- Emmanuel   El empresario Yang Zongfu asegura que sus 'arcas' tecnológicas son capaces de resistir al apocalipsis. Según él, la fiabilidad del refugio ha sido más que probada, ya que fue lanzado desde una montaña de 50 metros de altura y logró aterrizar sin problemas en el agua.

Su obra, una esfera de cuatro metros de diámetro y seis toneladas de peso, cuesta unos 5 millones de yuanes (800.000 dólares) y para complacer a todo tipo de comprador su interior puede ser diseñado conforme a los gustos de los interesados.

La primera esfera fue presentada a inicios de agosto de este año. Yang contó entonces que tardó dos años en construirla y que invirtió en ella 240.000 dólares. El refugio cuenta con un asiento seguro y sistemas de observación y ventilación con facilidades diseñadas para evitar desastres, radiación, y temperaturas altas.

Liao Qinghua, profesor de la Universidad de Nanchang, en el sur de China, comentó que el arca de Yang es "básicamente fiable".

Actualmente, Yang posee 300 patentes nacionales de inventos y en 2008 fue recibido por el primer ministro chino Wen Jiabao tras inventar un equipo quitanieves.

Fuente: RT