Por Samuel V.

El apóstol Pablo habla de dos eventos espantosos que afligirán a la Iglesia justo antes del regreso del Señor Jesús. De hecho, el Señor no vendrá hasta que estas dos cosas horribles sucedan. Y quiero mostrarte que ambas cosas están teniendo lugar ahora mismo -¡ante nuestros propios ojos!-

Primero, Pablo nos dice que en los últimos días habrá una gran apostasía. Y segundo, nos advierte que un espíritu maligno del anticristo atrapará a muchos creyentes ¡qué están desviándose! Por supuesto, la iglesia ha estado predicando y enseñando por años acerca de la llegada del Anticristo. Hemos estado esperando la manifestación del Hombre de Pecado, el hijo de perdición. Algunos especulan que será revelado en nuestro tiempo -que, de hecho, ya ha nacido y está viviendo en algún lugar de la tierra.
¿Existe tal hombre? Sí, creo que sí, y que está totalmente poseído por Satanás. Más cuando él aparezca, será bien recibido. Demandará la devoción de toda la humanidad -¡poniéndose así mismo por encima de Dios ante el mundo!
La única razón por la que el Anticristo no ha sido revelado aún es porque su tiempo no ha llegado. Pero un día el Espíritu Santo levantará Su mano que lo detiene, y el Hombre de Pecado será manifestado en todo su poder. La Biblia nos asegura, sin embargo, que cuando haya terminado el tiempo de este hombre inicuo será destruido por Dios: “… a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida” (2 Tesalonicenses 2:8). Existe el Anticristo… ¡pero también el Espíritu del Anticristo!
Tenemos un Salvador que existe ahora mismo en la gloria como hombre. El es una persona viva -de carne y hueso, con ojos, cabello- aunque El es Dios. Y a pesar de que nosotros estemos aquí en la tierra, Su Espíritu mora en medio de nosotros: ”Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!” (Gálatas 4:6). Pero, hay otro espíritu trabajando en el mundo -el espíritu del anticristo. Ciertamente así como Jesús nos ha dado su Espíritu, existe un espíritu de anticristo poseyendo a muchos cristianos apóstatas. Y ese espíritu se está moviendo en el mundo -¡preparando los corazones para la llegada del Hombre de pecado! “…y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo” (1 Juan 4:3).

Juan está diciendo aquí: “Han oído acerca de la venida del Anticristo. Ha sido predicada y enseñada, y ustedes están esperando su llegada. Pero, amados, ¡despierten porque el espíritu del anticristo ya está trabajando!”. Tienes que entender. El Anticristo no va aparecerse súbitamente en la escena y va aplastar a la humanidad, sino que su espíritu se está moviendo misteriosamente ahora, estableciendo su reino en los corazones fríos e indiferentes. Y cuando el Hombre de Pecado finalmente se manifieste, será públicamente revelado a un mundo que ya está preparado para él ¡a corazones que su espíritu ya posee! Ahora mismo vemos un creciente sentimiento y comportamiento anticristiano. Pero pronto este se volverá en una corriente de agua, y, eventualmente, en un vasto océano. Y cuando el Anticristo finalmente aparezca, aún muchos que fueron cristianos le darán la bienvenida ¡porque sus corazones serán de un espíritu afín!

Pablo nos advirtió de esto. El dijo que en los últimos días falsos profetas se infiltrarían en la Iglesia, predicando otro evangelio y a otro Jesús. Muchos de tales profetas falsos ya han aparecido, predicando el evangelio del Anticristo: “Porque ya está en acción el misterio de iniquidad; solo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio“ (2 Tesalonicenses 2:7).
El espíritu del anticristo está invadiendo aún ahora los corazones de muchos cristianos apóstatas. Están siendo absolutamente dominados por la maldad. “¿Pero cómo?”, preguntas tú. “”¿Por qué ciertos cristianos apóstatas se volverían al Anticristo?” ¡Porque están en un mismo sentir con él! Juan escribe: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo…”Hijitos ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo” (1 Juan 2:15-18). Juan nos está advirtiendo de aquellos que todavía aman las cosas del mundo se han abierto ellos mismos al espíritu del anticristo. Está diciendo: “Sabemos que estos son los últimos tiempos ¡porque muchos están llenos del codicioso espíritu del anticristo!” “¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo” (verso 22). El apóstol agrega: “Si tú no te has puesto bajo el absoluto Señorío de Jesús – si no lo reconoces en todos tus caminos- ¡entonces te has dispuesto tú mismo para este espíritu de maldad!”

Amado, si tú estás sirviendo a Jesús con sólo el 50 por ciento – o aún con un 90 por ciento- entonces estás negando Su completa salvación. No le estás sirviendo con todo tu corazón, mente, alma y cuerpo. ¡Y has abierto un camino para que el espíritu del anticristo entre! No basta decir: “Creo que Jesús fue Dios hecho carne”. Sino que, debemos decir: “Jesús, Tú eres Dios hecho carne en mí. Tú tienes todo el poder y la autoridad sobre los deseos y el pecado. ¡Y yo me rindo a Ti completamente!”. Los que son Justos.-Aquellos Que Adoran a Dios en Espíritu y en Verdad -¡Son los Blancos Principales del Anticristo! “El cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto…” (2 Tesalonicenses 2:4). El espíritu del anticristo está opuesto a todos los que caminan estrechamente con Dios. Va tras los verdaderos adoradores ¡porque quiere su adoración para él mismo! Satanás no sólo quiere destruir la adoración pura. ¡Desea robarle a Dios toda la alabanza! y si tú caminas en intimidad con Jesús, el espíritu de anticristo vendrá contra ti con todo lo que tiene. Te atacará con miedo, duda, codicia – cualquier cosa que le provea un camino o un medio para impedir tu adoración.

Todavía su espíritu de iniquidad está siendo restringido por el Espíritu Santo: ”Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste” (verso 6). Es el poder del Espíritu de Dios en Su Iglesia -esto es, en ti y en mí- lo que detiene la anarquía de Satanás. De hecho, si Dios se llevara su Espíritu de las iglesias con fuego y los creyentes piadosos, nuestra nación sería un infierno encarnizado. Aún así, “cristianos” de profesión, pero perezosos -aquellos que nunca han abandonado su pecado, que todavía están acaparados por las cosas del mundo- no podrán permanecer en estos tiempos. ¡Serán atrapados por el mal! El apóstol Pedro escribe; “Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa obscuridad está reservada para siempre… Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. “Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno” ( 2 Pedro 2:17, 20-22). La gente que Pedro describe aquí declaraba ser salva. Alguna vez habían escapado de las contaminaciones del mundo, rescatados por el poder de Dios. Habían conocido el camino de justicia. Y aún así se volvieron a enredar otra vez en el pecado. ¡Fueron vencidos por el espíritu del anticristo!

Pedro no pudo haber estado hablando de no creyentes aquí. Después de todo, los no salvos no tienen una fe de la cual apostatar. Sino que aquellos que se apartan tienen algo de que separarse. Obviamente, Pedro está hablando de cristianos apóstatas. Pero tales creyentes con consagraciones a medias hacen algo más que apostatar del Señor. También caen en algo ¡en las manos del espíritu del anticristo! Pedro dice que tales personas han sido “…vencidas…” (verso 21).
El apóstol Pablo hace una declaración asombrosa. Dice que aún ahora el espíritu del anticristo ha tomado su lugar en el templo: ”…tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2 Tesalonicenses 2:4).


¡Amados, es tiempo de dejar de mirar hacia Jerusalén -a la reconstrucción del templo- pues el espíritu del anticristo ya está ascendiendo a su trono! “¿Qué?”, preguntas tú. ¿”Cuál es este templo donde el espíritu del anticristo se sienta ahora, mostrando su poder y reino?”. ¡Es el templo de los corazones de la gente! “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16).”¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (6:19). ”… Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo“ (2 Corintios 2:16). Sí, somos templo de Dios. Más, en algunos, otro espíritu ha invadido ese templo. El Espíritu de Dios se fue -y la lujuria, la soberbia, la codicia y la calumnia reinan soberanamente. No existe ya nada puro, santo o divino. ¡Un misterioso espíritu de iniquidad está en control! ¿Cómo pudo suceder una cosa tan terrible y espantosa? En un tiempo el Dios viviente poseía este templo, gobernando y reinando. Alguna vez fue entronado aquí.

Queridos, esto sucede porque muchos cristianos han sido negligentes. No caminan ya más en justicia y santidad. Y terminan desviándose por el camino hacia el espíritu de anticristo. Ahora él se sienta en el trono de sus corazones ¡y es evidente que posee el control absoluto! Siempre Habrá un Señor en el Trono de Cada Corazón -¡Ya Sea Jesucristo el Cordero de Dios, o el Anticristo! Toda persona que está leyendo este mensaje tiene un señor sobre el trono de su corazón: o el Espíritu de Cristo, o el espíritu del anticristo.
Estoy totalmente convencido que los medios más efectivos del espíritu del anticristo para preparar los corazones son la televisión por cable y las películas inmundas. El sabe que el ojo es la entrada al corazón. ¡Y marcha derecho a través del ojo corrupto, y hastiado de un cristiano, usurpa el trono de su corazón! Es por esto que el espíritu del anticristo ha tomado control de los medios seculares -cadenas televisoras, productoras de cine, los teatros de Broadway, la prensa, etc. ¿Quién sino el espíritu del anticristo podría disponer de los medios de comunicación para proclamar que el aborto ahora sea considerado como un derecho en lugar de un pecado? ¿Quién sino este espíritu podría justificar la eutanasia, el asesinato de ancianos o de enfermos terminales?

¿Quién sino el espíritu del anticristo podría hacer burla de todo lo que es sagrado y santo, a través de películas perversas y programas viles de televisión? Creo que el espíritu del anticristo actualmente está produciendo los programas de MTV y de la Fox Network. De lo que leo de sus programas, toda es absoluta inmundicia. ¿Quién sino el espíritu del anticristo podría ser responsable de ello? El espíritu de iniquidad se está volviendo más y más descarado y nuestra sociedad está a punto de convertirse en un verdadero infierno. El espíritu del anticristo invade ahora nuestras escuelas, nuestros juzgados, nuestras calles, nuestros negocios, aún nuestros hogares. Y, tristemente, este espíritu se está moviendo rápidamente dentro de la iglesia. Creo que el espíritu del anticristo está estableciendo iglesias por todos los Estados Unidos. Este espíritu es la fuerza motivante detrás de las iglesias “conforme al mundo”. ¿Quién sino el espíritu del anticristo llamaría a los impíos para que fijaran la agenda espiritual de la iglesia -enviando encuestadores de puerta en puerta, preguntando a la gente: “¿Cómo preferiría Ud. que fuera la iglesia? Queremos hacerla a su gusto para que usted venga.”

Estas mega-iglesias se están construyendo sobre parodias y comedias, porque la gente no quiere escuchar reprensión. No quieren convicción -así que escuchan un evangelio que está casi totalmente desprovisto de arrepentimiento, juicio y Cruz. Se les dice todo sobre la gracia y la misericordia, cómo sobrevivir con problemas -pero nada del juicio de Dios y del infierno. Están siendo arrullados para que duerman en su estilo de vida pecaminoso. Te pregunto: ¿Qué sucedería si yo fuera a las calles, reuniera a todos los muchachillos que se van de pinta de las escuelas, y les preguntara: “¿Qué clase de escuela te gustaría? Construiré una que ustedes disfruten, sólo para que quieran venir.” Aquellos muchachos contestarían: “¡Queremos una escuela que sólo dure tres días a la semana! No queremos álgebra, ni cálculo, ni ciencias. Y queremos que el recreo sea desde las 12 hasta las dos de la tarde, y como almuerzo nada más que pizza y frituras. No habrá lecciones, ni reglamentos, ni calificaciones. Y podremos llegar e irnos cuando nos plazca”. Si yo llevara a cabo eso, tendría la escuela más grande en Nueva York, con todos los desertores escolares a la vista. ¿Pero qué les pasaría a esos muchachos diez años más tarde, sin ninguna preparación real para la vida? ¡Eso es lo que los predicadores de las iglesias “conforme al mundo” deberían preguntarse! ¿Qué harán cuando se paren delante del trono santo de Dios, y miren impotentes cómo, una por una, muchas de sus ovejas son condenadas porque nunca fueron confrontadas con sus pecados? Su gente nunca escuchó una palabra de reprensión que los guiara a la verdadera justicia. No hubo un mensaje de convicción que sacudiera a la gente de sus pecados y los preparara para encarar el tribunal de Cristo.

Esto es exactamente lo que la Biblia advierte: Iglesias con forma de piedad, pero sin poder. Te pregunto: ¿Quién trajo la música del mundo dentro de la iglesia? ¿Quién convirtió las reuniones de oración semanales en “noches de entretenimiento” en la iglesia? ¿Quién hizo que los cristianos estén más preocupados de quién gana el Super Bowl que de que la gente moribunda y perdida sea salva? El espíritu del anticristo está diciéndoles a los cristianos que pueden beber de las dos copas ¡la copa del Señor, y la copa de los demonios!

“Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber de la copa del Señor, y de la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios“ (1 Corintios 10:20-21). Puedes estar pensando: “Esto es realmente aterrador. ¿Cómo llega un cristiano al punto de ser dominado por el espíritu del anticristo?”

Existen dos causas por las cuales el espíritu del anticristo puede vencer a un cristiano: La Primera Causa por la cual el Espíritu del Anticristo Puede Vencer a un Creyente Apóstata: La Pérdida de Amor por la Verdad “… por cuanto no recibieron el amor de la verdad…” (2 Tesalonicenses 2:10). El espíritu del anticristo se introduce cuando la verdad de Dios ya no es amada más, ni hecha propia: “… que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad…” (verso 12). El profeta Jeremías escribió: “Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora, e informaos; buscad en sus plazas a ver si halláis hombre, si hay alguno que haga justicia, que busque verdad; y yo la perdonaré. “Aunque digan: Vive Jehová, juran falsamente. Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron convertirse” (Jeremías 5:1-3). Este pasaje no está hablando de gentiles, sino de Israel, el pueblo de Dios. Dios le está diciendo a Jeremías: “Ve y encuéntrame a una sola persona que tenga un corazón que busque verdad -a cualquiera- y la perdonaré. ¡Más no encontrarás uno solo, Jeremías! Este pueblo dice que me ama, pero no reciben mi corrección. No se duelen cuando los reprendo. ¡Ya no tiemblan a Mi Palabra!”. Puedes pensar: “Me alegro que no soy como Israel. Yo amo la Palabra de Dios. No he perdido mi amor por la verdad”. ¡Pero te invito a que te pruebes a ti mismo! Déjame darte tres maneras para determinar si tienes amor por la verdad en tu corazón: El primer signo de un pérdida del amor por la verdad es cuando dejas de congregarte con otros creyentes. Si es un trabajo para ti el ir a la iglesia, entonces has perdido el amor por la verdad de Dios: ”no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca“(Hebreos 10:25).

Cuando ya no ansías estar en la casa de Dios con Su pueblo -cuando la predicación te parece aburrida y la adoración ya no te importa te has abierto al espíritu de anticristo. Y el Señor te amonesta: ”Mientras más cerca estés de Mi venida, más peligrosos serán los tiempos. ¡Y más importante es que te reúnas con Mi pueblo!”. Aún así algo trágico está sucediendo por todos los Estados Unidos y Canadá. Los pastores nos llaman a nuestro ministerio y nos dicen: “Tenemos que cancelar nuestra reunión entre semana porque son pocos los que se presentaron. Ya hemos dejado de tener cultos dominicales nocturnos, porque la gente no viene a menos que proyectemos una película o hagamos un concierto. Y la gente no quiere venir el domingo por la mañana si creen que la reunión durará más de una hora”. ¿Dónde están los hijos de Dios si no están en la casa del Señor? Están en los restaurantes, fiestas, eventos sociales o deportivos. Más que todo eso, ¡están encerrados enfrente de sus televisores viendo programas de creciente maldad!

Un segundo signo de una pérdida de amor por la verdad es cuando los mensajes de reprensión te hacen pensar en el pecado de alguien más y no en los tuyos.
Cuando escuchas un sermón profético, ¿te sientas cómodamente, pensando: “¡Ah, eso sí que describe al Hermano Fulano! Gracias, Dios, finalmente está siendo tocado. ¡Señor, dale más duro”? Te pregunto: ¿Cuánto, si acaso, del mensaje de este artículo te estás aplicando a ti mismo? ¿Cuánto revuelo y convicción está provocando en tu corazón? ¿Estás orando: “Señor, enciende Tu Palabra en mi corazón”?
Te insto a atender las palabras de David: “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (Salmo 119:11). Un tercer signo de una pérdida de amor por la verdad es cuando la reprensión te enoja en lugar de humillarte. Dios dice que en un aborrecimiento a la reprensión revela un abandono del camino de santidad: “La reconvención es molesta al que deja el camino; Y el que aborrece la corrección morirá” (Proverbios 15:10). Quizá a veces sales después de un sermón de reprensión diciendo: “Esa palabra estuvo muy dura. ¡Y ese predicador está demasiado enojado!” Querido, cualquier pastor piadoso predicará con celo santo, y eso es porque está enojado con el diablo, enojado con el espíritu del anticristo ¡enojado con todo lo que aparta a tu alma de la verdadera adoración al Padre!

La Segunda Causa por la cual el Espíritu del Anticristo Puede Vencer a un Cristiano Tibio Es el amor al Placer; “Que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Tesalonicenses 2:12). Pablo está hablando aquí de “complacencia insensata”. Pero no está hablando del medio artístico, las multitudes enloquecidas, los apostadores, las prostitutas, los drogadictos. No, los buscadores de placer de los últimos tiempos aquí referidos ¡se encuentran dentro de la iglesia! Pablo Advierte: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios” (2 Timoteo 3:1-4). “¿Blasfemos en la casa de Dios?” preguntas tú ¿Implacables? ¿Calumniadores? ¿Traidores? ¡Seguramente que no! ¡Oh sí, absolutamente! Cuando Pablo usa la frase: ”… amadores de los deleites más que de Dios…”, está dando a entender que estas personas tienen una medida de amor para Dios. Pero ese amor es vencido y contaminado por un amor por los placeres del mundo. ¡Pablo está hablando de aquellos que persiguen el placer por lo pecaminoso!

Amado, puedes derrochar cinco dólares por una ida al cine si deseas, y sentarte viendo dos horas de violencia, derramamientos de sangre y blasfemia en las cuales el nombre de Dios es libremente tomado en vano. Mas eres advertido: Estarás bebiendo de la copa de los demonios, ¡teniendo comunión con los demonios! Mira, cuando pagas por ese tipo de cosas, manifiestas tu compromiso con el espíritu del anticristo que gobierna los medios de comunicación. Dios lo llama un sacrificio a los demonios (ver 1 Corintios 10:20). Lo peor de todo, es que estás invitando al espíritu del anticristo a tu corazón. Y si tú continúas bebiendo de la copa de los demonios -si sigues permitiendo que ese espíritu inmundo del anticristo se filtre en tu alma- no pasará mucho tiempo antes de que nada te incomode o te convenza de pecado. ¡Un Remanente Santo Amará la Verdad!

Pablo da gracias a Dios por un pueblo santo que permanece firme en tiempos peligrosos. Este remanente santo se levantará contra el espíritu del anticristo y se mantendrá fuerte. Nunca serán vencidos. Al contrario ¡vencerán al mundo, a la carne y al maligno! “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra”.”Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra” (2 Tesalonicenses 2:13,17). Este remanente santo ama la verdad. No les importa ser rechazados. Así que se examinan a sí mismos a la luz de la Palabra de Dios, permitiendo que penetre hasta lo más profundo, pudiendo así Dios santificar su mente y espíritu.

Querido, si mantienes tu corazón abierto a la verdad -si continúas amando la Palabra de Dios- el Señor te sostendrá. Y cuando el perverso espíritu de este mundo venga como una inundación, Satanás no podrá entrar en tu corazón.
“Los que confían en Jehová son como el monte Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre. Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos; no sea que extiendan los justos sus manos a la iniquidad“ (Salmo 125:1-3). El espíritu del anticristo tiene una vara, significando autoridad. Pero su poder y reino no estarán sobre ti. Al contrario: ¡tú le vencerás! ”Os he escrito a vosotros,… porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno“ (1 Juan 2:14). “… y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” (1 Juan 5:4). Deja que el espíritu del anticristo venga. Tú no serás removido, porque estarás firmemente establecido en la verdad de la Palabra de Dios, adorando con un corazón puro. Y tu fe vencerá todo lo que el enemigo traiga contra ti pues Jesús está sentado en el trono de tu corazón. Quiero darte una gran arma contra el espíritu del anticristo. Se encuentra en el Salmo 139: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno” (Salmo 139:23-24). ¡Aleluya!

Lo primero que debemos hacer es analizar los textos tomados como titulo de este libro, pues si expresiones encierran un gran contenido a través del cual discurriremos a lo largo de este escrito
Al analizar el primer versículo encontré que  el Apóstol Pablo le escribe a su hijo espiritual Tito para instarle a que se cuide de los influencias extrañas que en esa época amenazaba la iglesia en Asia, y en dicha carta usa mucho el término “SANO” SANA” en relación a la enseñanza (Tito 1:9), a la fe (2:2) a la palabra (2:8) y a la doctrinal: (2:1) “Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina”.

Esta Palabra “SANA DOCTRINA” que aparece también en 1 Timoteo 1:10 y 2 Timoteo 4:3 hace referencia  dos principios que debemos analizar separadamente: uno es el término “SANA”  y el otro es “DOCTRINA”.


SANA, SANO: Vocablo procedente del griego “Kalos” que hace referencia a aquello que es hermoso, bueno y tiene que ver con lo moral. También se define como algo que es precioso, virtuoso, honesto, digno o aquello que trae sanidad, salud, que nos lleva a un cambio de mente. También se refiere a una “persona que no padece ninguna enfermedad” o “algo limpio, puro, no contaminado, ni infectado”. Lo contrario de sano seria enfermo, inmundo, infectado, viciado.

La mayoría de las enfermedades que dañan el cuerpo proceden de microbios o virus que al entrar al organismo afectando las defensas o los glóbulos, produciendo entonces infecciones que alteran el metabolismo del organismo. Cuando aplicamos el término enfermedad o infección a lo espiritual, nos referimos a que alguna enseñanza han entrado a la vida del creyente alterando el orden doctrinal y de valores fundamentales dado por Dios, a esto le llamó Jesús “levadura”: Mateo 16:6 “Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos”. En este pasaje hacía alusión a las enseñanzas de los líderes religiosos de su época, que habían contaminado la ley de Moisés con dogmas y reglas que pervertían la verdad, dándole  más carga a la gente de la que el mismo Dios les había demando: “Mateo 23:4-5 “Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos”.

La levadura  altera la masa generando una reacción de aumento de volumen y dañando rápidamente la harina al fermentarla. Esto se debe a que la levadura cuenta con una serie de diversos hongos microscópicos unicelulares que son importantes para realizar la fermentación de  los hidratos de carbono, produciendo distintas sustancias que alteran la masa. Esta actitud, ampliamente expuesta en Mateo capitulo 23 es lo que llamamos la hipocresía de un sistema religioso que ignora lo básico de la doctrina, para imponer dogmas y tradiciones de hombres con el fin de obtener lucro personal y preeminencia en la sociedad, por eso les acusa de buscar siempre “los primeros puestos en las sinagogas” y quieren que les llamen “rabí” o “padres”, lo que envuelve un reconocimiento popular y humano (versos 6-9).

Cuando los líderes buscan reconocimiento y popularidad, tristemente terminan traicionando la doctrina y enfermándose en el corazón de la ambición y poder, lo que les lleva a tratar de justificar sus acciones con manipulaciones bíblicas o nuevas revelaciones que contaminan la sana doctrina.

DOCTRINA: Procede del griego Didaskalia cuyo sentido original es Instruir, enseñar, discipular con principios. Es la función de informar, aprender algo básico. De esta palabra procede de la el término “Didaskalos” para referirse al Instructor, maestro, que también se le llama  “doctor” lo cuan denota la autoridad en aquello que enseña, por lo que enseñar se convierte en una acción imperativa, siendo el término griego correcto “DIDACHE” lo cual indica que lo enseñado se tiene que convertir en acción, por lo cual el discípulo debe obedecer a su maestro en  aquello que le enseña.

La doctrina se apoyo en el “LOGOS” que es la Palabra escrita o revelada, de donde se desprende los valores fundamentales de la doctrina cristiana ¿Por qué se le cataloga al instructor como doctor? Porque su función está relacionada  en el contexto la expresión griega en preservar la salud de la doctrina, y en caso necesario, ejercer la función de sanar el ser tripartito a través de los principios fundamentales de la fe. Es por ello que Jesús dijo: “que los sanos no tienen necesidad de médico” Lucas 5:31.

Toda creencia, por más absurda u sea se fundamenta en determinados valores, reglas, normas, leyes o pautas  a lo cual llamados doctrina, fundamento, reglas del juego, principios o políticas.
El otro término usado en el título de este escrito es “doctrina de demonio” y se fundamenta en 1 Timoteo. 4:1 que dice: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”. Y como ya definimos el término doctrina, pasare directamente a definir demonios, y es que todo el texto nos revela claramente que en la iglesia de los últimos tiempos se infiltrarían espíritus engañadores que llevarían a muchos cristianos a la apostasía de forma solapada (Ver 2 Pedro 2:1-3). Es importante entender que para ser apostata es necesario ser creyente, porque “apostasía” equivale a  renunciar o abjurar de una determinada fe o creencia. Un incrédulo no puede negar lo que nunca acepto.

DEMONIOS: Al usarse el plural, se hace alusión a las huestes que operan bajo las ordenes del príncipe de este mundo que es Satanás (Juan 12:31. 14:30, 16:11) y se les mencionan sujeto a él (Mateo 12:24, Marco 3:22). Pablo describe el orden de mando y de operaciones de estas huestes estableciendo jerarquía según Efesios 6:12. En el estudio de la demonología encontramos que existen espíritus malignos que operan en dos esfera. Unos se personifican para engañar, o pasando desapercibidos para operar el control o cambios en el mundo, porque al ser estos ángeles caídos, poseen la capacidad de personificarse (2 Corintios 11:14, Hebreos 13:2) y de en esta forma engañan a muchos. Otro grupo de espíritus caídos operan poseyendo los cuerpos de las personas, lo que definimos como endemoniados (Mateo 4:24, 8:16, 8:28, Marcos 1:32). Cuando Pablo emplea “doctrina de demonios” hace alusión a todos los campos de acción de Satanás, el cual puede controlar, manipular y operar con el engaño en todas las dimensiones del diario vivir.

En mi libro “demonología”[1] analizo a fondo la diferencia entre los ángeles caídos, que poseen cuerpos propio al personificarse, como lo hicieron en el Antiguo Testamento, y los demonios que son espíritus malignos que necesitan un cuerpo para operar, pero el propósito de este libro no es ahondar en el tema demonológico, sino en tratar de entender como opera en la iglesia la infiltración satánica para pervertir la sana doctrinas mediante diversos espíritus engañadores que pueden obrar por medio de ángeles caídos, externamente, con personificaciones que parecerán visiones celestiales[2] y revelaciones falsas, o personas poseídas por demonios que con profecías, señales y prodigio engañan a los escogido[3], como lo advirtió el mismo Jesús en Mateo 24:24.
En conclusión, las doctrinas de demonios entran mediante una serie de espíritus enviados por Satanás a la Iglesia que operan de diversas formas. Quizás la principal sea añadirle a lo escrito su propia visión o revelación, cosa común en la gran mayoría de las sectas en donde un iluminado afirma que aunque la Biblia dice esto, “Dios le dio a él una fresca unción y una nueva revelación superior a la escrita” por lo que complementa su revelación tomando textos fuera del contexto para apoyar lo que no es bíblico. Frente a estos iluminados vale la pena tener presente las palabras de San Pablo a los Gálatas 1:6-8 cuando escribe: “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema”.

La otra técnica usada por los demonios para engañar y destruir la sana doctrina consiste en manipular la revelación ya recibida (la Palabra de Dios) mediante una técnica interpretativa que acude a la descontextualización del sentido original del texto manipulándolo con una técnica similar a la usada por los “Testigos de Jehová” y en el pasado por los defensores de la “Teología de la Liberación”. Esta técnica desarrollo una hermenéutica fuera del contexto y del texto mismo, ignorando el marco histórico y la exégesis. Muchos cristianos, aunque han leído la Biblia, tristemente desconocen las reglas del marco histórico y la hermenéutico del escritor, por lo que fácilmente pueden errar en la interpretación, principalmente cuando expertos manipuladores guiados por espíritus engañadores y usando técnicas de psicología barata, tuercen el sentido para hacerle decir a la Palabra lo que en sí, no dice.

Una de las formas de diluir la doctrina es suavizar el sentido de los términos. Para que me entienda mejor, es transformar el idioma duro y fuerte de su expresión original, como por ejemplo “ramera” “pecado” “abominación” para otro término más suave, menos duro y más diplomático sustituyéndolo por “trabajadora del sexo” “error” “mente liberada”. Recordemos que la filosofía humanista y relativista esta imponiendo los llamados términos genéricos, inclusivos y liberales, no solo en la forma de hablar y ser de la sociedad, sino en sus leyes y planes de globalización. Lo que antes era abominable, hoy es admirable. Lo que antes era malo, hoy es bueno, como dice Isaías 5:20 “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”.

¿Puede la Iglesia evitar que todas estas corrientes sincréticas y liberales socaven sus verdades fundamentales mediante una avalancha de espíritus engañadores? Indudablemente que ¡NO! Pues queramos o no aceptarlos, somos influenciado por el medio que nos rodea y nuestra solidez doctrinal y bíblica se está derrumbando devorada por una corriente politizante, desmitificadora, escéptica, hedonista y codiciosa. Esto es comparable a la historia de Israel en su prosperidad como nación. Una vez establecidos, y con reyes que prosperaban, se olvidaban de Dios y de su herencia histórica dada por Moisés, e iban a imitar los modelos existente en los pueblos vecinos, perdiendo su identidad y cayendo en esclavitud e idolatría.

Fuente: contralaapostasia





Los judíos han fundamentados y sostenido su identidad en la fidelidad al “Tenach” que es la recopilación de lo que para nosotros el Antiguo Testamento, y que lo dividían en:
  • 1º- La Torá que contiene el Pentateuco o los cinco libros de Moisés.
  • 2º- El Nervin que contiene a los libros proféticos.
  • 3º- El Cetuvin que contiene los libros poéticos, entre ellos los Salmos o cánticos.
Este “Tenach” o Antiguo Testamento, forma parte de nuestra Biblia y también en él se fundamenta gran parte del libro sagrado de los Islámicos “El Corán”.

La Biblia para los cristianos es el fundamento de fe, y se complementa con la revelación y enseñanza de Jesucristo y la doctrina de los apóstoles (Hechos 2:42).  Estas dos parte forman el Canon[1] Bíblico que general nuestras bases de fe. Así que como Cristianos fundamentamos y proclamamos que la Biblia es la única regla de fe como lo expresa San Pablo al declarar: “Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos y al Israel de Dio” Gálatas 6:16. Tanto  para la Iglesia cristiana como para los judíos, la única regla de fe es la Palabra Revelada, y aun los Islámicos fundamentan todas sus reglas en las enseñanzas  del Corán a la cual se apegan rígidamente. Estas tres religiones son las únicas monoteístas[2].

Con la reforma iniciada por Martín Lutero (1517) y después de un periodo de oscurantismo bíblico, sale a la luz pública la Biblia en versión popular, accesible a todos los ciudadanos alemanes, siendo el punto de partida para el inicio de la llamada “reforma protestante” que sacudió el dominio del papado romano sobre la política europea. A partir de ese momento, y con el invento de la imprenta se imprimió la llamada Biblia de Gutemberg siendo el primer libro impreso y además, fue el más perfecto. Su imagen no difiere en absoluto de un manuscrito. Todos los movimientos protestantes proclamaron que la única norma de fe para los cristianos estaban en las Sagradas Escrituras. Como principio elemental aparecen las primeras reglas de fe del protestantismo que rompían con la doctrina Católica Romana, y se fundamentaba en los tres solos:
  1. -Solo la Biblia es la única regla de fe.
  2. -Solo la fe nos salva, no por obras para que nadie se glorié.
  3. -Solo Jesús nos salva, y no hay salvación en otro nombre.
Nuestra Biblia es el punto de partida y fundamento de nuestra fé. Con ella componemos la teología sistemática que apoya nuestras creencias en los principios fundamentales de la doctrina evangélica mediante una serie de textos que se interpretan a si mismo. Para no errar en ello debemos seguir algunas reglas hermenéuticas. Quizás la principal de todas sea la que establece el principio por lo cual de un texto aislado no podemos formar una doctrina, ya que esta tienen que estar apoyado por otras citas dentro del sentido exegético del mismo.

Hay que entender que las Escrituras forjan nuestra forma de juzgar todo aquello que se enseña y cuando una enseñanza rompa este principio, debemos rechazarlo. Para entender mejor esta idea os pondré ejemplo común. Todos los países democráticos, y aun aquellos radicales, como los islámicos, fundamentan su vivencia social en una “constitución”[3] que regula el quehacer ciudadano. El poder ejecutivo o legislativo pueden emitir leyes o decretos nuevo, pero estos jamás pueden ir contra la constitución, porque en tal caso, tales normas quedaran anuladas, ya que las leyes secundarias (decretos) están sujetas a la ley primaria que es la constitución. Aplicado este principio a la fe cristina, ninguna verdad, enseñanza o revelación tendrá valor si la misma choca o atenta contra las enseñanzas de las Sagradas Escrituras. Así lo proclama San Pablo: “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” Gálatas 1:8. Incluso nadie puede alterar, añadir o manipular fuera del contexto lo que está escrito y rebelado: “Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro” Apocalipsis 22:19. El mismo Jesús estableció que la Palabra Revelada en el Canon Bíblico es eterna: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” Lucas 21:33.

En la influencia extraña que entran en la teología bíblica cristianas existen dos posibles acciones que contamina la sana doctrina y sirven para que el diablo infiltre espíritus engañadores son estos los anatemas y las herejías. Vamos a analizar ambas expresiones:
Según el texto de Gálatas 1:8 la expresión “anatema” esta ligada a una revelación falsa dada por un ángel que proclama algo contrario a la Palabra escrita. El término “ANATEMA” procede del griego y aunque la Iglesia católica lo uso como expresión de excomunión (acción y efecto de excomulgar) su sentido correcto seria ser maldito o maldición, debido a que traer una verdad contraria a la revelada.  Actualmente muchos falsos profetas o apóstoles modernos usan esta forma de “revelación nueva” para pervertir la verdad fundamental dando un mensaje propio, que carece de bases bíblicas o lógicas para explotar o pervertir el evangelio de Jesucristo.

Por otro lado debemos expresar que La herejía surge como producto de un juicio erróneo de la inteligencia sobre las verdades de fe definidas en la doctrina, o sea, una manipulación errada del contenido bíblico que produce un efecto adulterador como anuncia 2 Corintios. 4:2 “Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios”. La herejía atenta contra la fe y contra la verdad bíblica, distorsionándola en parte, y se diferencia de la apostasía en que el hereje no  rechaza totalmente la fe cristiana, sino que la adultera o distorsiona, mientras que el apostata rechaza absolutamente lo que antes había creído y niega todo lo que es  fundamental de la revelación divina.                                                                                         Existe la creencia en algunos países que se apostata de la fe cuando se abandona la iglesia a la cual se pertenece por razón de no estar de acuerdo con la doctrina o forma de ser de la misma. Dentro del derecho Canónigo la Iglesia Católica considera que “apostasía es el único medio al que la Iglesia católica reconoce validez para que una persona bautizada pueda dejar de pertenecer a ella de forma voluntaria, ya que el apartamiento de la práctica en ausencia de una manifestación formal de rechazo de la fe no comportaría para la Iglesia ninguna situación especial, y por otro lado la expulsión del seno de la Iglesia por parte de las autoridades religiosas pertinentes sin ser solicitada por el interesado no constituye apostasía, sino excomunión”[4]. Tenemos el caso especifico de España en que la ley prevé que los católicos pueden pedirle a la Iglesia Católica que les declaré “apostata” para que les elimine de su listado, lo tal acción los lleva a renegar del bautismo[5].

Sin embargo el apostata no necesariamente abandona toda creencia, pues en muchas cosos la adultera para diluirlas y pervertir el evangelio, desviando a los creyentes del camino verdadero hacia caminos de error, negando lo que antes proclamaba, un ejemplo de ello lo tenemos en el fundador de la secta “Creciendo en Gracia” José Luis de Jesús Miranda, que se proclama Jesucristo hombre y a la vez anticristo, después de haber sido pastor y conocido la verdad.

Fuente: Contralaapostasia

Por: Freddy W. Cervantes, Siervo de JESUCRISTO Fuente;http://www.atalayadecristo.net/
“Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús”. (2 Corintios 4:5)
INTRODUCCIÓN
Hoy por hoy a través de los medios de comunicación, y aún desde los púlpitos, se ve y escucha a supuestos predicadores, proclamando el título jerárquico que poseen. Por ejemplo ¿A cuántos? Escuchamos decir: “Yo soy el ungidísimo apóstol, profeta baja fuego, maestro de indoctos, doctor en divinidades, ministro de alabanza profético a las naciones, la revelación del momento, y cosas así por el estilo.” Indiscutiblemente muchos son los que hoy en día se atreven a hacer alarde de títulos que deberían ser dedicados únicamente a Dios: “Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo“. (Mateo 23:8-10).
Otros a diferencia de los antes mencionados, alardeando repito, se dedican a predicar su amplio historial “ministerial”, por decir los milagros que realizan, las continuas revelaciones que tienen, las actividades, el progreso y la fama de su “ministerio”, lo apretado de su agenda, la tremenda “unción” que habita en ellos, los demonios que echan fuera, la amenaza que representan aún para el mismísimo infierno, en fin las predicaciones de ahora aunque no todas pero si una gran parte de ellas, exaltan en una forma desmedida a iglesias, letreros, misiones, ministerios, concilios, hombres y no al objeto principal de esta, la persona y obra del Señor Jesucristo el cual derramó hasta la última gota de su preciosísima sangre en la cruz del calvario para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.
Esta es la razón por la que me urge compartirles tres principios indispensables que todo buen predicador debe tener en cuenta a la hora de exponer la Palabra De Dios a los creyentes o a los incrédulos.
Notemos en primer lugar lo que dijo Pablo a los corintios:
I. “Porque no nos predicamos a nosotros mismos…” (V. 5[a]). Aquí habla de la prohibición del predicador. Como tal, Pablo se negó a predicar asimismo sus palabras y hechos, sabiendo que le estaba y está terminantemente prohibido a todo predicador hacer semejante barbarie. Y he aquí 3 razones para no predicarse a sí mismo.
a) Primera razón: Un buen predicador o heraldo de la Palabra de Dios, no busca gloria de los hombres de este mundo, la rechaza contundentemente. “…ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros…” (1Tesalonicenses. 2:6). Muchos de estos tipejos de la predicación moderna, cuando abren su boca lo hacen con el propósito de recibir el aplauso y la alabanza de los hombres, más Jesús hablando de los que hacen tales cosas dijo estas palabras: “…les aseguro que ellos ya tienen su recompensa…” (Mateo 6:2, 5, 16). Aquí la palabra recompensa es un término comercial y significa pagado por completo, en otras palabras si el individuo predica para que los hombres lo vean, lo verán y ya, eso fue todo, no recibirá nada más, ya se le pagó en total. Uno de los atributos morales de Dios es la justicia, por medio de la cual el premia o castiga al hombre según sea su obra. Por eso: “Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.”(Mateo 6:1). No es el acto de predicar lo que Dios condena, entiéndase bien, sino el motivo por  el que se predica. Y si nuestra motivación es la notoriedad (ser vistos por los hombres), entonces esta será la única recompensa que recibamos, Dios no recompensará jamás la hipocresía.
b) Segunda razón: Un buen predicador no predica su propio evangelio. “Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina.” (1Timoteo 1:3).
A pesar de la seriedad con que se hizo esta prohibición, la predicación de otro evangelio en los medios cristianos es evidente, y esto entre los hombres de Dios, es causa de asombro. Pablo con relación a este hecho lamentable, con celo de Dios, pudo decir: ¡Estoy maravillado! Del mismo modo, nosotros que contendemos ardientemente por la fe que una vez nos fue dada, nos maravillamos. Nos maravillamos al ver lo que está sucediendo últimamente en el seno eclesial, nos maravillamos al ver a predicadores como Cash Luna haciendo declaraciones tan aberrantes, nos maravillamos al ver a Guillermo Maldonado autoproclamándose “maestro” de los gentiles, nos maravillamos al oír a un falso profeta como Rony Chaves nombrándose “apóstol” de apóstoles, nos maravillamos al oír a Cesar Castellano, Ana Méndez, Adrián Amado y a una sarta de lobos rapaces vestidos de ovejas, presentándose a sus víctimas como “escogidos de Dios” para provocar según ellos un “avivamiento” que sacudirá tremendamente a las naciones del mundo entero.
Para aquellos “…que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y el mal [Cristianos maduros en la fe].” (Hebreos 5:14). Les pregunto ¿No les sabe esto a otro evangelio? Efectivamente EL “EVANGELIO” SEGÚN SAN “YO”, el evangelio que está de moda en muchos púlpitos llamados cristianos, ya no es el evangelio según san Mateo, Marcos, Lucas y Juan los cuales relatan las obras portentosas de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, ahora es el evangelio que habla únicamente de las obras del predicador, el evangelio egocéntrico, el evangelio que no toma en cuenta a Dios sino al hombre, el evangelio que niega abiertamente a Dios el único soberano y a nuestro Señor Jesucristo. Esa es la clase de evangelio que nos están predicando en esos famosos congresillos “apostólicos” y “proféticos” estos que dicen representar a Dios, un evangelio paupérrimo, un evangelio mísero que en nada absolutamente en nada aprovecha a los creyentes, peor a los incrédulos. Al contrario los conduce más y más a la impiedad y en el peor de los casos hasta el mismísimo infierno.
Para vergüenza del cristianismo primitivo la iglesia del Señor está plagada de falsos predicadores y por consiguiente de falsas predicaciones, y esto es así porque se ha corrompido el sentido puro y sano de la predicación (Gálatas 1:7), la cual no es otra cosa que dar un mensaje de parte de Dios. Dios emite el mensaje, el hombre recepta dicho mensaje. El predicador por decirlo así es un mensajero con la tarea de dar a otros el mensaje que Dios le ha dado; pero cuando este hace a un lado a Dios, y se predica a sí mismo, hablando de sus hechos y experiencias a expensas de los dichos y hechos de Dios, corre el grave peligro de predicar su propio evangelio. Y toda predicación carente de Dios, es decir que no provenga de él, es simplemente ¡Voz de hombre y no de Dios! (Hechos 12:22).
c) Tercera razón: Un buen predicador no acarrea, evita la maldición divina:
“Más si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.”(Gálatas 1:8-9). Ay del predicador que se atreva a predicar “otro” evangelio, distinto al único y verdadero evangelio predicado por Cristo y sus apóstoles, más le valdría no haber nacido. Porque de cierto os digo, que el tal, caerá, ineludiblemente bajo la maldición divina, su atrevimiento no quedará en la impunidad, Dios lo castigará con la dureza que el caso merece: “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.” (Apocalipsis 22:18-19). “No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella…” (Deuteronomio 4:2). “No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, Y seas hallado mentiroso.” (Proverbios 30:6). Predicadores, si en algo valoramos nuestras almas, prestemos atención al castigo, y a quien lo establece. Hasta aquí hemos hablado solamente de la prohibición del predicador, veamos ahora el tema central del predicador; leamos por favor la segunda parte del texto en consideración.
II. “…sino a Jesucristo como Señor,…” (V. 5[b]). Si echamos un vistazo al perfil biográfico de Pablo, descubriremos que este hombre en verdad tenía de que gloriarse, notemos por un momento lo que era antes de su conversión: “Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.” (Filipenses 3:4-6). “Ahora veamos lo que fue después de su conversión: Echaba fuera demonios” (Hechos 16:18). Dios obraba milagros extraordinarios por su mano (Hechos 19:11-12). Fue mordido por una víbora venenosa y salió ileso (Hechos 28:3-5). Recibió grandiosas revelaciones. (2 Corintios 12:1-2,4,7). Fue constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles. (2Timoteo 1:11). Escribió 14 de las epístolas que hoy constituyen gran parte del NT.
Pablo era sin lugar a dudas (un instrumento poderosísimamente usado en las manos de Dios), pero jamás de los jamases se les subieron los humos a la cabeza, como se les sube a muchos, cuando hacen esto o aquello. Yo sé y estoy seguro que si alguno de estos “superapóstoles” hubiese estado en el lugar de Pablo; hace mucho que hubiese dado a conocer a los medios televisivos, el potencial que hay en ellos, la facilidad que tienen para hablar, y demás fanfarronadas como estas. “Sin embargo si quisiera gloriarme, {hablando Pablo} no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí.”(2Corintios 12:6). He aquí un modelo de predicador, cuyo tema central en la predicación no era su propio “yo” sino Jesucristo: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” (Gálatas 2:20). “…pero nosotros predicamos a Cristo crucificado…” (1Corintios 1:23). “Porque me propuse no saber nada entre vosotros, sino a Jesucristo, y a él crucificado.”(1Corintios 2:3). “Por tanto, os ruego que me imitéis.”(1Corintios 4:16).
No basta con ser predicadores, cualquiera, hasta el diablo y sus demonios lo son(2Corintios 11:14-15). Hemos de seguir el buen ejemplo que nos dio Pablo, a mi juicio uno de los más grandes predicadores que ha tenido el evangelio.
Que diferente a los mequetrefes que hoy se dicen ser “predicadores del evangelio” ¿Dé qué evangelio? es la pregunta, porque del evangelio bíblico y ortodoxo no quieren saber nada, al contrario de sus bocas solo escuchamos “el evangelio según san yo”. Pero hoy les digo a todos esos predicadores exhibicionistas, ¡Basta ya!, ¡Basta ya! De predicaciones propagandistas, ¡Basta ya! De proselitismo religioso ¡Basta ya! Me escuchan predicadores ¡Basta ya! Los oyentes necesitan más que meras palabrerías con el nombre de evangelio, la mujer de mal vivir, el borracho, el idólatra y aún la misma iglesia del Señor necesitan desesperadamente que le prediquen a Jesucristo (Juan 6:68; 15:5; Hechos 4:12), este es el nombre sobre todo nombre (Filipenses 2:9), y eso implica que está por encima de cualquier hombre, sin importar cuantos milagros realice, ni los muertos que resucite, Jesucristo estuvo, está y estará sobre, no bajo, sobre todo nombre que se nombra, en los cielos, en la tierra y debajo de ella (Efesios 1:21-22). Por lo tanto, quien en todo lo que se diga o haga, debe tener la preeminencia, no es el predicador sino Jesucristo, Rey de reyes y Señor de señores (Apocalipsis 17:14; 19:16), y porque no decir Apóstol de apóstoles (Hebreos 3:1), Profeta de profetas(Hechos 3:22), Evangelista de evangelistas (Mateo 4:23), Pastor de pastores(Hebreos 13:20; 1Pedro 5:4), y Maestro de maestros (Mateo 23:8; Juan 1:38).Perdonen la euforia pero estoy predicando a Jesús. Solamente él salva, sana, perdona, liberta y viene pronto. Fuera de él los demás son puro cuento. Myer Pearlman, un teólogo que dedicó gran parte de su vida a la enseñanza, una vez dijo: “Cristo ha hecho posible la salvación proporcionándola; la iglesia debe hacerla una realidad proclamándola.”“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”(Marcos 16:15-16).
Desde luego que no se trata de «un» evangelio sino «del» evangelio. Es de vital importancia saber distinguir entre «un» evangelio y «el» evangelio. En cuanto a lo primero han surgido muchos “evangelios”, entre ellos “el evangelio” según san yo”(2Corintios11:4; Gálatas 1:6,8-9; 1Timoteo 1:3; 6:3), en cambio «el» evangelio es uno (Gálatas 1:7), y se diferencia de los otros. Primero, porque se basa en la autoridad y veracidad de las Escrituras (Romanos 1:1-2), segundo, porque son buenas nuevas, las buenas nuevas de que Dios ha provisto gratuita salvación a los pecadores no salvos por medio de su Hijo Jesucristo. El tema central del único y verdadero evangelio, ha sido, es y será Jesucristo, Señor y Salvador nuestro, y no solamente nuestro sino de todo aquel que en él cree. Finalmente quiero hablarles de la presentación del predicador. Leamos lo que dijo Pablo en la última parte del versículo 5 del capítulo 2 de segunda a los Corintios.
III. “…y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús….” (V. 5[c]). Nótese que Pablo aunque era un gran apóstol (Ro. 1 :1,4-5; 1 Corintios 1:1; 2 Corintios 2:1; Gálatas 1:1; Efesios 1:1; Colosenses 1:1; 1 y 2 Timoteo 1:1; Tito 1:1), en está ocasión, no dijo que lo era, ciertamente hubo ocasiones en que se vio obligado a vindicar su apostolado, pero lo hizo porque algunos falsos maestros lo cuestionaban duramente (1 Corintios 9:1-2; 2 Corintios 12:12; Gálatas 1:1). Por otra parte, Pablo señaló su apostolado no con orgullo personal, ni como teniendo señorío sobre los que estaban a su cuidado (1 Pedro 5:3; 2 Corintios 11:28), sino con humildad y sencillez de corazón, ya que el Señor mismo lo apartó, llamó y capacitó para llevar a cabo este noble oficio (Hechos 9:15; 26:15-18; Romanos 1:1). Por último, escuchemos lo que Pablo dijo de sí mismo: “yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol…” (1Corintios 15:9-10). Volviendo al punto de partida, Pablo siendo un apóstol legítimo no tomó en cuenta lo que era, humildemente se presentó como siervo (esclavo) a más de Jesucristo, de sus hermanos por amor de Jesús.
Y esto concuerda precisamente con la enseñanza que Jesús les dio a sus discípulos acerca del servicio a otros. “Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” (Mateo 20:25-28).
Parecer ser que los discípulos tenían un punto de vista bastante distorsionado acerca de la grandeza en el reino de Jesucristo. Ellos pensaban en la grandeza en términos de gobierno y dominio. Es similar lo que sucede en la iglesia en el día de hoy, aquellos que se dicen ser “predicadores del evangelio”, pero, que de predicadores no tienen sino solo el nombre, llevados por una megalomanía voraz e insaciable, ambicionan poder, prestigio, admiración, el uno se cree más que el otro, más importante, más excelso, más usado. Basta solo dar oídos a las sandeces que predican: Eliseo fue el profeta de la doble, Yo, yo el varón de la “triple unción del espíritu”, eso no es nada, dice otro, mi “fe”, mi “fe”, es capaz de obrar cualquier cosa que se me antoje, cuando quiera, como quiera, y donde quiera ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de mis “dones”, de mis “talentos”, de mis “experiencias”, del “poder” que tengo para decretar, etc., etc.….Todo el mundo quiere ser “Grande”, “Cabeza no cola”, “Lucirse”, “Hacer gala de sus credenciales eclesiásticas”, nadie quiere quedarse atrás. ¡Dios mío hasta donde hemos llegado!
Esto es el colmo de los colmos. Hemos hecho del cristianismo una competencia atlética donde el que llega primero, se lleva el premio. Ejemplo de ello es la llamada Misión Carismática Internacional del G-12 “Lo último en revelación divina”. ¿Qué significa G-12? Sencillo “Gobierno de Doce” o “Gobierno de los Doce”. Sus mismas palabras “Gobierno de los Doce”, atestiguan contra ellos (Mateo 12:34; 2Timoteo 3:9), la meta es obvia llegar a ejercer “poder” y “autoridad”, sobre todo y en todos. Este espíritu dominionista es contrario a las palabras de Nuestro Señor Jesús cuando dijo: “Mas entre vosotros no será así, no será así…” notemos que no es un permiso para “dominar” o “conquistar” aquí hay una prohibición, una negativa de por medio; pero, los predicadores del “evangelio yoista” (Cash Luna, Guillermo Maldonado, Cesar Castellano y compañía ya que son innúmeros), lejos de importarles lo prohibido por Jesús, miden la grandeza por los altos logros que alcanzan. Sin embargo, en el reino de Cristo, la verdadera grandeza radica en el servicio. De manera entonces, que si alguno de nosotros anhela ser grande, ha de ponerse primeramente al servicio de los demás. El que ocupa una posición privilegiada en el cuerpo de Cristo que es la iglesia, ya sea pastor-maestro, ya sea evangelista, ya sea cantor, ya sea lo que sea, no se crea capataz, bájese de esa nube y comience a servir a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. Tal como lo hizo Jesús quien no vino a este mundo para que le sirvan sino para servir (Juan 13:1-17; Filipenses 2:5-8). De ahí que Jesús sea el ejemplo magistral del servicio humilde. “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.”(Juan 13:15).
Nosotros llamamos a Jesús Señor y Maestro; y decimos bien, porque lo es. Y si él, siendo Señor y Maestro tuvo que servir a sus discípulos (hombres rústicos, comunes y corrientes, muchos de ellos pescadores iletrados), ¿Quiénes nos creemos que somos para no servirnos los unos a los otros? A los ojos Dios “Todos los habitantes de la tierra (incluyendo nosotros) son considerados como nada…” (Daniel 4:35), “Pero por la gracia de Dios somos lo que somos…”(1Corintios 15:10), “…linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios…” (1Pedro 2:9), “… a fin de que nadie se jacte en su presencia.” (1Corintios 1:29). Por eso, cada vez que tengamos delirios de grandeza, acordémonos de estas palabras: “De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.”(Juan 13:16).
En relación a este versículo William MacDonald comenta: “Todo aquel que es enviado (cada discípulo) no debería considerarse demasiado alto para hacer nada que Aquel que le envió (el Señor Jesús) haya hecho.” “Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.” (Juan 13:17). Amados consiervos en cuanto dependa de nosotros, independientemente de lo que seamos, la posición que ocupemos, estimemos cada uno a los demás como superiores a nosotros mismos. Tendámosle la mano al caído, las veces que sea necesario, suplamos las necesidades físicas, emocionales y espirituales de las personas, hagámonos que nuestras vidas al igual que la de aquellos grandes hombres de Dios en el pasado, se caractericen por servir humildemente a otros. Porque alguien dijo y con muchísima razón “Quien no vive para servir, no sirve para vivir.” = Es un bueno para nada, alguien inservible y lo inservible se arroja al basurero.
EN CONCLUSIÓN:
Los predicadores del “evangelio” según san “yo” dicen: Guillermo Maldonado: “Dios nos ha llamado a nosotros, los apóstoles, para que traigamos toda esta reforma a cabo, implantándola dentro de la Iglesia; la reforma es poderosa porque trae el Avivamiento; la reforma es lo que trae el orden en las cosas… para poder estar en el filo cortante de lo que Dios está haciendo hoy, tenemos que pegarnos a los apóstoles, porque los apóstoles tienen el acceso a la abundante revelación del Espíritu de Dios. Los apóstoles son los edificadores del reino, son los que tienen el diseño del discípulo, alabanza, adoración y evangelismo. Los apóstoles reciben abundante revelación de Dios, es decir cosas que están en la Biblia pero por causa de las tradiciones nuestras no las vemos entonces Dios toma esas verdades y se las revela al apóstol para que las de a conocer al pueblo.”
Cash Luna: Se atreve a decir: “Que las personas no pueden acercarse a él a 4 metros porque la unción es tan poderosa que no aguantarían.”
Rony Chaves: Dice lo siguiente en su web (www.ronychaves.org): “El gobierno satánico sobre los pueblos se basa en principios babilónicos. Es un gobierno anti-Dios de oposición a la Palabra del Señor y a los diseños divinos. Es un gobierno cuya plataforma es la rebelión, el control y la idolatría ocultista. La estructura babilónica de gobierno satánico es ilegal y usurpa derechos de los pueblos por medio del pecado. En la medida en que se debilita la Estructura Apostólica en una nación (en la Iglesia), el gobierno de las tinieblas se fortalece. Cuando la Iglesia pierde la Autoridad Apostólica se hace vulnerable al ataque de Satanás.
Por eso es que la Estructura Apostólica debe ser levantada en las naciones para que a través de la misma, los pastores y líderes sean enseñados a orar como conviene para atar a los poderes demoníacos. La estructura falsa y usurpadora de Satán caerá al levantarse el orden apostólico. Apóstoles deben ir a las naciones para hacer discípulos, luego los profetas y después los maestros para enseñar y equipar a los intercesores.
Las estructuras religiosas impiden que surja el modelo divino (apostólico). Por eso es que lo profético de Dios es la respuesta de Dios en el Nuevo Milenio, es la respuesta divina para traer un cambio en el orden y gobierno de la Iglesia.
Lo profético y lo apostólico es la respuesta del Señor a los profetas e intercesores que ha comenzado a incomodar al diablo, a los sistemas religiosos y a las estructuras de control de autoridad (aún las evangélicas).
La Estructura Apostólica que el Espíritu Santo restaura en el Cuerpo de Cristo ha incomodado ya a la estructura pastoral y denominacional de muchos lugares, lamentablemente. En este proceso de Reforma Eclesiástica, tenemos que tener paciencia, pues al final del mismo, muchos habrán permitido al Espíritu Santo, hacer el cambio. Aleluya.
Es necesario establecer el orden apostólico para desplazar y anular el gobierno de Satán.”  En respuesta a este “evangelio” ególatra solo me queda decir: “Predicadores de esta calaña no merecen sino el desprecio nuestro.”
Y me dirijo de esta forma para muchos tal vez ofensiva e hiriente (Juan 6:60-61),ya que: “No existe peor predicador, que el que hace de la predicación un medio para darse propaganda”.
Dios les bendiga hoy y siempre.


REGRESAR A LA CRUZ DEL CALVARIO Y PREDICAR DEL EVANGELIO DE JESUCRISTO!!

LA GRAN COMISIÓN

EL DESPERTAR DE LA IGLESIA QUE VIENE PRONTO!

Por Mario E. Fumero


La evolución del cristianismo en nuestra época ha tomado un matiz muy peculiar. Las predicaciones se han ido adaptando a las influencias liberales y pragmáticas[1] de la sociedad, y se ha acudido a la técnica del marketing[2], para disolver todo aquello que molesta al oído, añadiendo todo aquello que atrae y seduce. Es por ello que la mayoría de los sermones y teología moderna está impregnada de mensajes ilustrativos, motivacionales, psicológicos y de excelencia. Esta tendencia ha modificado las expresiones gramaticales en las traducciones bíblicas modernas, para restarle fuerza al sentido original del texto, principalmente en lo concerniente al concepto de pecado, usando para ello la técnica del llamado “lenguaje inclusivo”.

Existe una fuerte corriente que tiende a la desmitificación bíblica, la cual trata de explicar con una lógica dialéctica los milagros históricos de la Biblia. Con ello tratan de diluir los principios básicos de las doctrinas, porque hay cosas que hieren el oído y molestan la conciencia, principalmente cuando la persona es confrontada con el pecado. Esta corriente presentan la otra cara de la monedas, esto es el aspecto jurídico de las consecuencias del pecado, que es la condenación.

En resumen, hemos fabricado una teología de ofertas barata, y hemos escondido las demandas, porque nuestra técnica es engordar la iglesia, y atraer al pecador para que entre por la puerta ancha, por donde cabe todo, incluso su vana manera de vivir heredada de sus padres (1 Pedro 1:18-19). Al enseñar la Palabra de Dios actualmente los predicadores optan por el llamado “evangelio fácil” o de la “gracia barata”, en donde Jesucristo te protege, te da riquezas, te abre puertas, te hace excelente, te lleva al cielo aunque andes torcido. En fin, levanta la mano, confiesa positivamente y “ábrete sésamo” el milagro se hace. Basta una buena ofrenda, un pacto económico y la bula o indulgencias[3] de bendiciones, perdón y prosperidad te será dada.

El nuevo vocabulario evangélico es de prosperidad, unción, poder, milagro, sobrenatural, conquista, grandeza, excelencia, salud, pacto, decreto etc. Ya no existe las predicas del pecado, el arrepentimiento, la restitución de daño, el infierno, la santidad, el juicio, el sufrimiento, la negación, la humildad, la sencillez, el desprendimiento etc. Incluso, muchos predicadores modernos niegan el infierno como algo real, porque afirman que el concepto de un infierno que arde, y la condenación, no cabe dentro de un Dios amoroso, y que tal concepto es tan solo una expresión metafórica. Así que prediquemos, pero no asustemos a las personas, sino atraigámosle mediante un culto-espectáculo. Basta con estar bien contigo mismo, y olvídate del pecado.

Alguien pregunto: ¿Que sucede cuando la iglesia de hoy día se rinde a la comodidad de un evangelio moderno de tolerancia, carnalidad y compromiso con el mundo, y deja de predicar todo el consejo de Dios que encontramos en las escrituras? El problema de la iglesia contemporánea no se encuentra en aquello que predica, ya que el hecho de que Dios es amor, aunque es una gran verdad bíblica que debemos repetir una y otra vez, y poner en primer lugar, no debe opacar o ignorar que también es juez justo. Nunca el amor puede eclipsar la justicia. El omitir el aspecto justo de Dios nos lleva a predicar un mensaje a medias, diluido, y esto nos hace abandonar la sana doctrina, permitiendo el libertinaje y levadura en la casa de Señor. Nuestro Dios no solo es un Dios de amor, sino también de santidad y justicia, y el sigue siendo el mismo ayer, hoy y por los siglos.

La Biblia nos habla claramente del juicio al pecador y del del infierno como un lugar de tormento. Esta relatado en la historia del rico y Lázaro (Lucas 16:23). Jesús menciono el lugar de tormento como un lugar con fuego (Marco 9:45), donde el gusano no muere (Marco 9.46,48) y relata las consecuencias de no estar en Él cuando afirmó en Juan 15:6: “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden”. Pablo menciona el castigo a los desobedientes cuando afirma en 2 de Tesalonicenses 1:7-8: ” y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder,en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;”. Hebreos expone el fin de los pecadores, y para ello menciono dos cosas que hoy se omiten, el juicio y el fuego del castigo (Hebreos 10:27). Además en la revelación de Juan, en el juicio final se habrá claramente del fuego eterno, que es la muerte segunda ( Apocalipsis 20:15-15, 21:8).



No cabe duda que la doctrina del arrepentimiento es imprescindible para nacer de nuevo ( Hechos 2:38, 3:19), lo cual produce un cambio de vida definido como el nuevo hombre (2 Corintios 5:17). Esta acción de arrepentimiento nos despoja del viejo hombre y sus hechos pecaminosos (Colosenses 3:9) el cual tiene que ser crucificado en la cruz (Romanos 6:6), lo que significa que a partir de esta acción nos revertimos de mundano o impío a ser un hijos de Dios, lo que nos lleva como meta a vivir en santidad, no persistiendo en repetir el pecado como norma de conducta (Romanos 6).



Si nos apartamos del pecado, entonces rompemos con las costumbres y modelos corruptos del sistema dominante. No podemos hacer amistad con el mundo, porque tal acción nos hace enemigo de Dios (Santiago 4:4), y no podemos servir a dos señores (Lucas 16:13). Este concepto esta encerrado en lo que denominamos “santidad”, o sea, apartarnos de todo aquello que la ley de Dios catalogo pecado, y lo cual esta expresado en los mandamientos, y definido mas claramente como los deseos de la carne. La santidad es la base para poder llegar al cielo (Hebreos 12:14) y fruto de arrepentimiento, manifestado en las obras, que son las acciones relacionada con nuestra forma de ser, vestir, hablar y pensar (Lucas 3:8, Mateo 7:16).



La Biblia presenta a los cristianos como un pueblo diferente al resto, proclamando que es una nación santa “la iglesia” (1 Pedro 2:9) cuyo modelo a imitar es Jesucristo (1 Tesalonicenses 2:14), por lo cual se debe formar en los cristianos un varón perfecto (Efesios 4:13), aprendiendo a andar como Jesús anduvo (1 Juan 2:6). Pero la iglesias en vez de conquistar el mundo, más bien el mundo ha conquistado la iglesia. ¿En qué se diferencia un cristiano de un mundano? Todos los esquemas de culto, conciertos, ritmos, modas, estructura de los templos, luces, efectos especiales y mensaje siguen la retorica del sistema dominante, de manera tal que no hay diferencia entre un evento mundano de uno cristiano. La única diferencia es que a la moda del mundo se le añaden un texto bíblico o un mensaje bíblico para adornar el evento, espectáculo, música o conducta.



Prediquemos el mensaje correcto. Confrontemos a la gente con su pecado, y llevémoslo al arrepentimiento para que puedan vivir en novedad de vida( Romanos 6:4). Infundamos temor, que como freno nos detienen para no pecar.




Por David Wilkerson
 
Probablemente este familiarizado con la historia del Rey David y su única aventura adultera con Betsabé. El incidente resulta en el embarazo de Betsabé. Tan pronto como ella descubrió su condición, ella le manda una nota a David, diciendo: “Estoy embarazada”. Cuando David leyó la nota, tuvo pánico. Su reputación como un hombre piadoso y recto estaba en peligro. Él era un hombre que había escrito más de 3.000 Salmos y cánticos espirituales. Él fue el instrumento de Dios al matar los enemigos de Israel. Y él le había ilustrado al mundo lo que significaba tener un gran corazón para Dios. Pero ahora, en su estado de pánico, David pensó no tan solo en su reputación, sino en la del Señor. Si su pecado fuera expuesto, estaría conectado al nombre de Dios. 

Visiones de un gran escándalo inundaban su mente. Así que David, concibió un plan para cubrir su aventura con Betsabé. Y la puso en acción enviándole un mensaje a Joab, el general al frente de su ejército. El mensaje decía, “Envíame a Urías, el heteo.” (2 Samuel 11:6). Ahora bien, Urías era el esposo de Betsabé, y era parte de la infantería del ejército de Israel. Evidentemente, Urías era parte de un destacamento elite de soldados, porque las Escritura lo menciona como uno de los siete hombres más fuertes de David (ver 23:39). Cuando Joab recibió el mensaje, debió ponerse sospechoso. Él conocía el corazón de David, incluyendo sus tendencias lujuriosas. A pesar de eso, el general mando a Urías a Jerusalén, para averiguar lo que David tenía que decirle. Cuando Urías llego, David lo recibió en su residencia real e inmediatamente comenzó una conversación militar. Él le preguntó: “¿Cómo va la guerra? Y ¿cómo esta tu general? ¿Tus compañeros se están llevando bien? “Urías debió preguntarse: ¿De que se trata todo esto? Soy tan solo un hombre de infantería. No he hecho nada que merezca este tipo de atención.” O, también se habrá puesto sospechoso. 

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El siervo de Dios siempre se caracterizaba por algo en sus prédicas y era sobre el Rapto-Arrebatamiento de la Iglesia, todos los días estaba preparado para ese glorioso día de ver al Señor Jesús cara a cara en las nubes, pero el Señor decidió llevarselo antes y estar en su presencia eternamente.

“Que todo tu ser este puesto en las cosas de arriba, anhelando el Rapto en tu corazón”


7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, que en aquel día me dará el Señor, el juez justo; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 2 Timoteo 4:7-8

 José Joaquín Ávila Portalatín, conocido como Yiye Ávila, nació en el barrio Camuy Alto, en Camuy nació en el 1925, estudio premédica con intenciones de dedicarse a la medicina, pero optó por la enseñanza y fue maestro de química y biología por 22 años.
Ávila, contrajo matrimonio con Carmen Delia Talavera, de cuya unión nacieron sus tres hijas: Noemí, Doris y Carmen Ilia.

 Todas ellas llenas de amor obsequiaron a sus padres 9 hermosos nietos.
Fue un destacado Educador por espacio de 21 Años en las materias de Química y Biología. Como maestro, poseía un hermoso don y siempre le habían adornado unas virtudes que le ganaban el cariño y la simpatía de cuantos le trataban. Dios lo había dotado desde entonces, aún sin ser convertido al Evangelio, de una gracia que más adelante, en las manos del Señor, llevaría bendición a cuantos le conociesen.
Antes de ser evangelista, Ávila se destacó como deportista, jugando como pelotero en la AA con el equipo de Camuy Arenas. Además, compitió como fisiculturista y en 1952 obtuvo el título de Mr. Puerto Rico. En 1954, alcanzó el título de Mr. Norteamérica en su categoría.

Su conversión

Un día aquel joven atleta, vigoroso y campeón fisiculturista mientras se preparaba para las olimpiadas que se celebrarían en Norte América, sintió de pronto que sus articulaciones se resentían y el dolor era insoportable.

¡Una terrible artritis reumática parecía el fin de todo! El diagnóstico de los médicos corroboró sus temores. Su enfermedad era de tipo crónico, y esto ponía fin a su carrera. Cuando pensó que no tenía remedio recordó una Biblia que tenía en su casa guardada. Clamaba a Dios de la manera que él conocía, en esa angustia y dolor, una noche clamó a Dios, ¡sáname! escuchando así la voz de Dios, audible, que le dijo “todavía no”.

Pero un día mientras sintonizaba la televisión, un prominente predicador norteamericano predicaba el mensaje de Jesucristo, no pudo resistir escuchar aquel mensaje con el cual su vida fue impactada. Así se dirigió a su cuarto y tirándose de rodillas rindió su vida a Cristo. El Cristo que ahora predica como Salvador y Sanador lo salvó y un poco de tiempo más tarde el Señor desapareció quedando sano milagrosamente allí mismo.
Dios tenía planes para con él, ya que por sus triunfos deportivos se convirtió en héroe de su tierra. Su secuela de éxitos tuvo un repentino “revés”, y este “revés” reflejaría los planes y propósitos de Dios, para convertirlo en un canal de bendición para miles. Dios lo necesitaba para un campo mucho más excelente. El Campo del Evangelismo.

Ministerio

A principios de los años 60 fundó su ministerio en Puerto Rico y eventualmente lo extendió a República Dominicana, Estados Unidos y a Centroamérica.
En 1988 creó la “Cadena del Milagro” que transmite internacionalmente.

Pérdida de sus dos hijas 

En el 1989 una hija del evangelista Carmen Ilia Ávila, fue asesinada por su esposo. En el 2009, Ávila volvió a perder otra de sus hijas, la pastora Iris Noemí Ávila Talavera, quien murió en accidente vehicular en Venezuela.
En el 2012, el Senado de Puerto Rico bautizó uno de los salones de conferencia del edificio Baltazar Corrada del Río con el nombre del evangelista puertorriqueño José Joaquín Yiye Ávila.
Al evangelista le sobrevive su hija Doris Ávila y nueve nietos.

Fuente: Noticiacristiana

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, celebró hoy la decisión por la que el Tribunal Supremo declaró inconstitucional la "discriminatoria" Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA, por su sigla en inglés), que lo define como "la unión entre un hombre y una mujer".
"La decisión de hoy sobre DOMA es un histórico paso adelante a favor de la igualdad de los matrimonios. El amor es amor", señaló el mandatario en su cuenta oficial de Twitter.
En un comunicado distribuido poco después por la Casa Blanca, Obama aseguró que la ley sobre el matrimonio de 1996 "era discriminación convertida en legislación".
"Esa ley trataba a las parejas gays y lesbianas que se aman y se comprometen como una clase diferente e inferior de gente. La Corte Suprema ha corregido ese error, y nuestro país es mejor por ello", declaró Obama.
"Esta decisión es una victoria para las parejas que han luchado durante tanto tiempo por un tratamiento equitativo bajo la ley, para los niños que verán cómo se reconocen los matrimonios de sus padres como legítimos, para las familias que, por fin, lograrán el respeto y la protección que merecen, y para los amigos y simpatizantes que no han deseado nada más que ver cómo se trata de forma justa a sus seres queridos y cómo su país cambia para mejor", agregó.
Obama aseguró que ya ha encargado al Departamento de Justicia que lidere el proceso para "revisar todos los estatutos federales relevantes" con el fin de asegurar que la decisión sobre la DOMA "se implemente rápida y adecuadamente".
Destacó además que, en un asunto "tan delicado" como este, "mantener el compromiso de nuestro país con la libertad religiosa también es vital".
"La forma en que las instituciones religiosas definen y consagran el matrimonio siempre ha correspondido a esas instituciones, y no hay nada en esta decisión, que se aplica sólo a los matrimonios civiles, que vaya a cambiar eso", subrayó el mandatario.
"Las leyes de nuestro país se están ajustando a la verdad fundamental que millones de estadounidenses tenemos en nuestro corazón: que cuando todos los estadounidenses son tratados como iguales, sin importar quiénes sean o a quién aman, todos somos más libres", concluyó Obama.
El mandatario también se mostró "muy orgulloso" de la otra decisión del Supremo de hoy, que abre la vía a legalizar el matrimonio gay en California, en una llamada telefónica a una de las dos parejas homosexuales que lideraron ese caso desde el Air Force One, donde viaja de camino a frica.
En el otro caso, el Supremo declaró inconstitucional la DOMA, que impide que los homosexuales casados en los estados donde es legal logren reconocimiento y beneficios fiscales a nivel federal.
La DOMA "viola los principios del debido proceso y la igualdad de protección aplicables al Gobierno federal", según el fallo redactado por el juez Anthony Kennedy y apoyado por los cuatro magistrados progresistas del alto tribunal.
El caso contra la DOMA fue presentado originalmente por Edith Windsor, una mujer de 84 años que se vio obligada a pagar más de 350.000 dólares en impuestos federales por el patrimonio heredado de su esposa, Thea Spyer, fallecida en 2009, dado que su matrimonio no estaba reconocido como tal a nivel federal.
Obama ordenó a su Gobierno a principios del 2011 que no defendiera la DOMA, promulgada en 1996, en los tribunales federales.
En mayo del 2012 Obama se convirtió en el primer presidente estadounidense en expresar en público su apoyo a los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Fuente: Eluniverso