Actualmente nos encontramos en medio de una crisis económica caótica, y se levantan mensajes falsos de los que proclaman un “evangelio de fantasía y prosperidad” llevando a muchos a la trampa que los alineara en el nuevo orden mundial, precedido por el anticristo.
Es bueno saber que desde el 1954 y en un lujoso hotel llamado Bilderberg, en la ciudad Holandesa de Oosterbech, un grupo de prominentes líderes mundiales formaron el “Club Bilderberg”, el cual discutió el futuro del mundo e hicieron los planes para un futuro gobierno mundial. Forman parte de este Club de Bilderberg personalidades como Bill Clinton, Paul Wolfowitz, Henry Kissinger, David Rockefeller, Angela Merkel, Jacques Chirac, Donald Rumsfeld, Tony Blair y George Soros y muchos jefes de estados[1]. Opera de forma secreta y muchos de los relacionados con el mismo están vinculados a la secta de “los iluminados”.
LA IGLESIA FRENTE A LA CONSPIRACIÓN
Mientras los Iluminados y el Club de Bilderberg[2], asociados con la Nueva Era, elaboran los planes del gobierno mundial, en nuestros pulpitos no se predica lo fundamental: el pecado, la santidad, la Segunda Venida de Cristo y los tiempos difíciles que habrán cuando se acerque el tiempo de la tribulación. Más bien mantienen anestesiados a los cristianos con un mensaje que alientan la ambición, el deseo de poder y riqueza, así como la intervención de la iglesia, y sus líderes, en la turbia política que vive América Latina, la cual está vincula a estas fuerzas ocultas que operan a nivel mundial.
Muchos predicadores proclaman un contra-evangelio, afirmando que conquistaremos el mundo y gobernaremos para cambiar la decadencia social, sin necesidad de que venga el reinado eterno de Jesús. Tal parece que el milenio se establecerá por medio de una iglesia politizada, que busca alcanzar lo “mega”[3], acompañado de un poder económico, con el cual creen que conquistaremos el mundo. Esta corriente conduce a muchas congregaciones a caer en la conspiración mundial para apoyar el advenimiento del anticristo. La trampa esta tendida, vamos hacia una iglesia comprometida con la filosofía de la Nueva Era, y pese a que tenemos la Palabra Profética respecto a la condición moral y socio-económica de los últimos tiempo, no nos damos cuenta de ello, porque la ignorancia escatológica domina en la mayoría de predicadores, que como magos del lenguaje, entretejen de textos oscuros una teología que tiene todas las influencias diabólicas, menos de los principios doctrinales bíblicos, pero de ello, vamos hablar detenidamente y con base bíblica a lo largo de este libro.
EL MENSAJE DE APOCALIPSIS
Al leer el verso 6
descubrimos que en este caso LA BALANZA representa la economía, pues
describe el valor de los alimentos en una época de inflación y escasez[4],
pues las dos libras de trigo cuestan un denario (que es el equivalente a
lo que gana un peón en un día de trabajo), lo que deja entrever una
crisis económica, evidenciándose la realidad de la escasez y hambruna.
La inflación y la bancarrota mundial de la economía nos llevará a buscar
una solución, para lo cual solo hay una salida; “el control absoluto de las personas”. Esto nos ayuda a entender el pasaje de Apocalipsis 13:17-18 el cual analizaremos posteriormente.
¿Cuál es la solución a la
crisis económica mundial? No cabe duda que los acontecimientos actuales
nos llevan a un control de las personas por medio del cual perdemos la
intimidad, y quedamos a expensas de un “Super Estado” que con el
pretexto de los acontecimientos actuales, promoverá, como única forma de
frenar el terrorismo y la crisis económica mundial, leyes que
controlaran todas las áreas de la economía y movilidad de las personas,
para llevarnos al denominado “sello de la bestia”, que no es otra cosas
que un control digital de las personas.
En Apocalipsis 6:8 se nos presenta un caballo amarillo, cuyo jinete trae la muerte y el infierno[5], y tiene el poder de exterminar la cuarta parte de la humanidad, o sea, el 25 % de la población mundial. Esta mortandad obedece a tres factores:
La espada representa la guerra entre naciones y dentro de los mismos reinos, de unos contra otros.
La mortandad representa las epidemias y plagas que afectan la vida.
El hambre es el producto directo de la crisis económica, la cual se acrecienta debido al fenómeno del cambio climático, que destruye las cosechas, como producto del efecto invernadero, así como las calamidades naturales originada por la alteración del ecosistema.
Estos tres factores producirán una gran mortandad en el planeta, algo que ya es una realidad.
AUMENTO DE LA HAMBRUNA
EPIDEMIAS INCONTROLABLES
Es cierto que la medicina
ha avanzado a paso agigantado, pero también es cierto que las plagas y
epidemias se han convertido en un flagelo que tiene a la ciencia médica
al borde del caos y la impotencia. Sin saber cómo, las epidemias
superadas en el pasado, como el cólera, malaria,
tuberculosis etc. reaparecen actual-mente con más fuerza, y lo terrible
es que muchas personas, al abusar de los antibióticos, han desarrollado
resistencia, y los virus o microbios se sienten fortalecidos, y no
hacen el efecto necesario para detener las infecciones. El problema en
la evolución que tienen estos virus está en que mutan, haciéndose
fuertes y destructivos.
Todos los pronósticos
bíblicos cobran vigencia, y si seguimos analizando las profecías,
podemos describir lo que sigue a continuación de esta crisis actual.
Debemos ahondar que viene, para tomar precaución, y prepararnos para un
mañana inmediato, que tiene en vilo y angustia a los que no conocen la
Palabra de Dios, ni confían en las promesas Divinas. Debemos entender
los tiempo del fin, y fortalecer la esperanza que hay en nosotros, ya
que hay promesas dadas respecto a nuestro futuro, y ellas nos prometen
librarnos del juicio a las naciones (Ver Mateo 25:31-45).
Fuente: Contralaapostasia

Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.Excelente artículo. Dios le bendiga
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